Pocos saben que desde La Habana se fraguó parte del apoyo español a la independencia de Estados Unidos. En el siguiente cuadro está representado Juan de Miralles, un comerciante «muy rico, y él pone dinero de su propio bolsillo para ayudar a los americanos», explica el comisario. Estuvo al servicio de la Corona española de forma encubierta, conocía personalmente a Washington y, de hecho, murió en la casa del líder norteamericano en Morristown por culpa de una neumonía. Además, recibió un funeral de Estado con todos los honores militares, «como si fuera realmente lo que era: el representante de España». De Miralles no se ha conservado ningún retrato, por tanto, el pintor tuvo que inventar «un señor de determinada edad partiendo de lo que ya existe a partir de una buena documentación de base», explica Ricardo. «Saavedra es el comisario regio y, por lo tanto, el que más manda en ese momento en América», apunta Guerrero Acosta. Gracias a sus gestiones y administración consiguieron reunir 500.000 pesos que iban destinados a las tropas de Washington en Yorktown. Además, «recibe 26.000 pesos españoles para pagar a su Ejército un mes de salario cuando los soldados estaban amotinándose». En el retrato realizado por Ricardo Sánchez, Saavedra aparece sujetando «el documento original del acuerdo firmado entre Saavedra y el almirante de Grasse que se conserva en el Archivo General de Indias». De la misma forma, tras documentarse en detalle, el artista ha plasmado hasta el último detalle a nivel histórico, tanto de la escena como de la uniformidad. Por ejemplo «cuidamos hasta el detalle de los botones, que iban envueltos en tela», detalla Ricardo.