Prisión de la CIA en Guantánamo
Un jurado de EE.UU. condena las torturas de la CIA: «Mancillan la moralidad de América»
Un detenido describe supuestos abusos en Guantánamo
Un jurado militar compuesto por siete oficiales senior ha firmado una carta de clemencia condenando las brutales torturas de la CIA a un prisionero terrorista. Tachan la violencia de «mancha sobre la fibra moral de América».
Las fuerzas militares de Estados Unidos capturaron en 2003 al terrorista Majid Khan, mensajero de Al-Qaeda, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001. El hombre admitió culpabilidad al ser apresado, y lleva desde entonces bajo custodia de la CIA.
En un juicio la semana pasada, Khan fue sentenciado a 26 años de prisión, la menor condena posible bajo cargos de terrorismo. Fue así por la intervención de siete oficiales militares, que pidieron clemencia ante la supuesta brutalidad de las fuerzas de la CIA en su pugna por sacar información a Khan.
Durante el juicio, el terrorista testificó sobre el abuso sufrido a manos de la CIA, que incluía palizas y tormentos diversos, como el estar colgado encadenado en la oscuridad. También habló del «submarino», tortura que consiste en amagar un ahogamiento hasta que la víctima cede.
Khan contó que «cuanto más cooperaba, más [lo] torturaban», alegando que tuvo que recurrir a inventarse mentiras para apaciguar a los interrogadores de la CIA.
Su testimonio incluye que sufrió estiramientos, privación del sueño, y alimentación forzosa. Muchos de los procedimientos que describe coinciden con los de un informe publicado por el comité de Inteligencia del senado americano en 2014. Tal informe denuncia la brutalidad de los métodos de la CIA, catalogándola en muchas ocasiones como «innecesaria», y la falta de transparencia respecto a las actividades de la organización. Ya en su momento, la entonces presidenta del comité de inteligencia, Dianne Feinsten, tachó las acciones de la CIA de «mancha sobre la historia de los Estados Unidos».
Es un sentimiento que comparten los siete oficiales que han decidido rechazar la agresividad de los métodos de la CIA, pidiendo clemencia para la sentencia de Khan (sin negar en ningún momento su culpabilidad).
El jurado militar, de ocho miembros en total, argumentó que el abuso a Majid Khan «no tenía ningún uso práctico respecto a la información obtenida, ni ningún otro beneficio a los intereses de Estados Unidos».
«De hecho, es una mancha en la fibra moral de América; el tratamiento de Khan a manos de personal estadounidense debería ser una fuente de vergüenza para el gobierno americano», continuaba la carta.