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19 de julio de 2024

Giorgia Meloni en Roma

La primera ministra italiana, Giorgia MeloniEFE

El día en que Meloni se pasó de frenada: el impuesto a la banca agrieta al gobierno italiano

Las contradicciones y rectificaciones con el impuesto a la banca pasan factura al gobierno italiano

El impuesto a la banca aprobado el martes por el gobierno italiano de Giorgia Meloni sorprendió tanto por la imagen de ser una medida improvisada como por ir en contra tanto del discurso como del programa de gobierno del bloque de derechas.

El terremoto que provocó la medida en los bancos y bolsas europeos obligó a Meloni a recoger cable y limitar el impuesto aprobado sobre el 40 % de los beneficios extraordinarios de los bancos.

El impuesto se limita a los años 2022 y 2023, sin superar el 25 % del patrimonio neto y la recaudación fiscal se destinará a «apoyar la compra de hipotecas y a los recortes fiscales».

El impuesto se aplicaría cuando el margen de intereses registrado en 2022 «supere el valor del ejercicio 2021 en al menos un 3 %».

Tras el impacto negativo en los bancos europeos, que bajaron su cotización el 2,65 %, y la pérdida de más de un 2 % de la Bolsa de Milán, el gobierno italiano rectificó parcialmente.

El texto definitivo del decreto fiscal establecía que márgenes de beneficio más amplios para aplicarse el impuesto: superior al 5 % en el período 2022 y 2021 y del 10 % en 2023 y 2021.

El impuesto a los beneficios de los bancos, con todo, parece ir en contra de la filosofía fiscal defendida por Meloni y sus socios hasta ahora, consistente en la bajada y eliminación de impuestos para incentivar la actividad económica.

El gobierno de Meloni, de hecho, se justificó argumentando que el impuesto a la banca permitiría reducir impuestos a las familias y a las clases medias.

Sin embargo, empujada por su socio, Antonio Tajani, líder de Forza Italia, el gobierno rectificó. Tajani también anunció que su grupo promoverá cambios en el Parlamento.

El otro socio de Meloni, el líder de La Lega, Matteo Salvini, defendió, en cambio, el impuesto a la banca: «Usar parte de los mil millonarios beneficios de la banca para ayudar a las familias y a las empresas golpeadas por las subidas de los precios. Una norma de sentido común aprobada por el Consejo de Ministros para ayuda a quienes están en dificultad», señaló en un mensaje difundido en Twitter.

En la izquierda italiana también se han felicitado por la aprobación del impuesto, una propuesta que, según el líder del izquierdista Movimento 5 Stelle, Giuseppe Conte, el gobierno les ha copiado.

«El Movimento 5 Stelle reclama desde marzo una intervención sobre los beneficios acumulados por los bancos para obtener los recursos para ayudar a los ciudadanos afectados por el aumento de los precios y de las hipotecas», señaló Conte en un mensaje en Twitter.

«Han pasado cinco meses y el Consejo de Ministros se da cuenta de la emergencia, cuando las familias llevan ya demasiado tiempo de rodillas. Y ahora el Gobierno parece acoger nuestra propuesta de un impuesto sobre los beneficios bancarios. Mejor tarde que nunca, pero el ‘tarde0, por desgracia, lo pagan las familias», concluyó.

La otra gran líder de la izquierda italiana, la presidenta del Partito Democrático, Elly Schlein, ha preferido, por el momento, guardar silencio y no valorar el impuesto.

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