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CrónicaLidia FernándezVarsovia

Lituania alerta de la expansión militar rusa cerca de la OTAN y advierte de un posible rearme en seis años

El Gobierno de Lituania ha advertido de que Rusia está ampliando sus unidades militares cerca de las fronteras de la OTAN y utilizando la guerra en Ucrania para dotar de experiencia de combate a esas tropas

Vehículos militares rusos recorren la Plaza Roja durante el desfile militar, en Moscú.AFP

Los servicios de Inteligencia de Lituania han advertido de que Rusia está ampliando y reorganizando sus unidades militares cerca de las fronteras de la OTAN y podría estar sentando las bases para un conflicto militar a gran escala con la Alianza en los próximos años. La advertencia figura en la evaluación anual de amenazas a la seguridad nacional, presentada en Vilna este seis de marzo por la agencia de Inteligencia del país.

El documento es elaborado conjuntamente por el Departamento de Seguridad del Estado de Lituania (VSD) –responsable de la Inteligencia civil– y el Segundo Departamento de Investigación del Ministerio de Defensa, que actúa como Inteligencia militar. Ambos organismos publican cada año un informe público para analizar las principales amenazas estratégicas que afectan al país y a la región del Báltico.

Según la evaluación presentada, Rusia está reforzando su presencia militar a lo largo de la frontera oriental de la OTAN mediante la creación de nuevas unidades y la ampliación de las ya existentes.

El informe señala que varias brigadas están siendo ampliadas hasta convertirse en divisiones, lo que supone unidades más grandes y con mayor capacidad operativa. Además, Moscú estaría creando nuevas formaciones militares y ampliando infraestructuras militares, especialmente en el enclave ruso de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania.

Según el análisis de Inteligencia, muchas de estas unidades están siendo desplegadas en la invasión de Ucrania para adquirir experiencia real de combate. Una vez terminado el conflicto, podrían convertirse en núcleos operativos para futuras agrupaciones militares en la frontera occidental de Rusia.

Un Ejército más grande

Uno de los aspectos más destacados del informe es la estimación sobre la evolución futura de las fuerzas armadas rusas.

Según los analistas lituanos, si las sanciones occidentales contra Moscú fueran levantadas o reducidas significativamente, Rusia podría reconstruir sus capacidades militares en pocos años. El informe sostiene que Moscú podría disponer de un Ejército entre un 30 % y un 50 % mayor que el que tenía antes de la invasión de Ucrania en 2022.

Según estos datos, ese proceso permitiría al país estar preparado para un conflicto militar a gran escala con la OTAN en aproximadamente seis años, siempre que desaparezcan los actuales límites económicos derivados de las sanciones internacionales. Una realidad que parece estar cada vez más cerca, tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este jueves de que permitía la compra temporal del petróleo ruso.

Ucrania como factor clave

El documento subraya que la guerra iniciada por Rusia contra Ucrania en febrero de 2022 sigue siendo el principal factor que condiciona la evolución del poder militar ruso.

Según los analistas lituanos, el conflicto está permitiendo a Moscú acumular experiencia de combate en gran escala, probar nuevos sistemas de armamento y tácticas y acelerar la producción de su industria militar.

El informe también apunta que la industria de defensa rusa ha incrementado su capacidad de producción desde el inicio de la guerra y que parte de ese crecimiento se ha visto facilitado por la cooperación tecnológica con otros países, lo que ha reducido la dependencia de componentes occidentales.

La evaluación de Inteligencia sostiene que los objetivos estratégicos de Rusia van más allá del conflicto en Ucrania. Según el documento, Moscú pretende alterar el equilibrio de poder en Europa a su favor y asegurar el control político y militar sobre Ucrania.

En este contexto, los servicios de Inteligencia lituanos consideran que la expansión de unidades militares cerca de las fronteras de la OTAN debe interpretarse como parte de una estrategia a largo plazo para reforzar la capacidad militar rusa en su flanco occidental.

Lituania se encuentra entre los países europeos más atentos a la evolución del poder militar ruso. El país comparte frontera tanto con el enclave ruso de Kaliningrado como con Bielorrusia, estrecho aliado de Moscú. Además, forma parte del llamado flanco oriental de la OTAN, donde la Alianza mantiene despliegues militares multinacionales desde 2017 para reforzar la disuasión frente a Rusia.

Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, los países bálticos han incrementado su gasto militar y han impulsado nuevas iniciativas defensivas en la región, mientras analizan con atención la evolución del Ejército ruso y su capacidad de reconstrucción tras la guerra. La advertencia de los servicios de Inteligencia lituanos se inscribe en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en Europa oriental y por la evolución del equilibrio militar entre Rusia y la OTAN en los próximos años.