Talibanes patrullan con cañones antiaéreos
Los talibanes se hacen con el control de un puesto paquistaní y matan a 14 soldados
Los ataques se producen en medio de una escalada de tensiones entre Kabul e Islamabad a lo largo de la Línea Durand, una frontera disputada de unos 2.600 kilómetros que separa a los vecinos del sur de Asia
El Ministerio de Defensa del Gobierno fundamentalista talibán ha afirmado este sábado que las fuerzas afganas llevaron a cabo una operación de represalia contra posiciones militares de Pakistán en la frontera y aseguraron haber capturado un puesto militar y matado a 14 soldados paquistaníes.
«En respuesta a los crímenes cometidos por el régimen militar paquistaní, las Fuerzas de Defensa afganas llevaron a cabo operaciones a lo largo de la Línea Durand en la zona oriental de las provincias de Kunar y Nangarhar», ha informado el Ministerio en un comunicado.
Los talibanes indicaron que la operación se realizó en respuesta a lo que describió como crímenes cometidos por el régimen militar paquistaní. «Durante la operación, un puesto militar paquistaní fue capturado, 14 soldados murieron y otros 11 resultaron heridos», añadió.
Los ataques se producen en medio de una escalada de tensiones entre Kabul e Islamabad a lo largo de la Línea Durand, una frontera disputada de unos 2.600 kilómetros que separa a los vecinos del sur de Asia y que ha sido escenario de enfrentamientos en las últimas semanas.
La madrugada del jueves, Pakistán bombardeó varios puntos de Afganistán, incluida Kabul, zonas del sur del país y un depósito de combustible cerca del aeropuerto de Kandahar que, según los talibanes, abastecía vuelos civiles y aeronaves de la ONU y organizaciones humanitarias.
Horas después, la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) confirmó que al menos cuatro civiles murieron y otros 14 resultaron heridos en el ataque, entre ellos mujeres y niños.
Según el organismo, al menos 75 civiles han muerto y otros 193 han resultado heridos en Afganistán desde el inicio de las hostilidades el pasado 26 de febrero, después de que Pakistán acusara a Kabul de permitir la presencia de grupos armados que operan contra su territorio.