Un juez tumba la política del Pentágono que restringía el acceso de la prensa por vulnerar la Constitución
Un juez tumba la política del Pentágono que restringía el acceso de la prensa por vulnerar la Constitución
La Justicia bloquea las restricciones impuestas por el Pentágono y respalda el derecho de los medios a informar sin interferencias arbitrarias
Un tribunal federal de Washington ha asestado un revés a la política informativa del Pentágono. El juez Paul Friedman declaró este viernes ilegal la normativa impulsada por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, al considerar que vulnera la Primera Enmienda y el derecho al debido proceso de los periodistas.
En su resolución, el magistrado concluye que la política otorgaba a la Administración un margen «excesivamente amplio y arbitrario» para retirar acreditaciones a reporteros sin criterios claros ni mecanismos de apelación. A su juicio, la falta de directrices precisas suponía un riesgo directo para el ejercicio del periodismo y abría la puerta a una «censura potencial».
El fallo llega tras la demanda presentada por The New York Times contra el Departamento de Guerra a raíz de las restricciones impuestas en octubre de 2025. Aquellas medidas limitaban el acceso físico a instalaciones, condicionaban el uso de fuentes e incluso contemplaban sanciones por solicitar información de interés público sin autorización previa, aunque no se tratara de asuntos clasificados.
La respuesta de los principales medios fue inmediata. Cabeceras y cadenas históricas optaron por devolver sus credenciales en rechazo a unas condiciones que consideraban inaceptables. Muchos de estos periodistas contaban con décadas de experiencia cubriendo el Pentágono.
La decisión judicial bloquea de forma inmediata las disposiciones más restrictivas de la normativa y reafirma el derecho de los medios a acceder a información de interés público dentro del Departamento de Guerra. El fallo supone, además, un toque de atención a la Administración de Donald Trump, bajo cuyo mandato Hegseth asumió el cargo en 2025 tras su etapa como comentarista en Fox News.
La sentencia reabre así el debate sobre los límites del poder ejecutivo en materia informativa y la protección efectiva de la libertad de prensa en Estados Unidos, en un contexto de creciente tensión entre la Administración y los grandes medios de comunicación.