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Marco Rubio adelanta a Vance y le deja, de momento, en la cuneta en la carrera por suceder a Trump

El secretario de Estado se impone en los últimos sondeos y gana espacio hasta entre los republicanos más duros de MAGA de cara a las primarias y las elecciones de 2028

Marco Rubio se adelanta en la carrera a la sucesión de Donald TrumpDavid Díaz/IA

Las especulaciones comenzaron casi desde el primer día de esta segunda legislatura de Donald Trump. Los republicanos hacían apuestas sobre el sucesor del presidente en el Partido Republicano y previsiblemente, en la Casa Blanca en las elecciones de 2028.

La elección de JD Vance como vicepresidente le colocaba en una posición de ventaja, pero la elección de Marco Rubio como secretario de Estado se interpretaba como el trampolín perfecto para su lanzamiento a futuro.

El pulso entre los dos comenzó a ocupar demasiados espacios en los medios y el jefe de la Diplomacia estadounidenses decidió declarar que si Vance daba un paso al frente en las primarias republicanas él se retiraría y le apoyaría como hacen los buenos compañeros que saben trabajar en equipo.

Vance no respondió con cortesía recíproca. El presidente de los Estados Unidos en ausencia de Donald Trump guardó silencio. Los sondeos arrojaban entonces un índice de popularidad a su favor extraordinario. El 68 % le apoyaba mientras Rubio apenas alcanzaba un 10 %. En el evento conservador AmericaFest de diciembre de 2025, Vance arrasó en el straw poll republicano con un 84,2%, mientras Rubio se desplomó hasta el 4,8%

Menos de un año más tardes la tortilla de los apoyos y la confianza ha dado totalmente la vuelta. Según la última encuesta de AtlasIntel sobre las primarias presidenciales de 2028, Marco Rubio, se alza como el principal favorito de los votantes republicanos incluidos los leales del grupo MAGA (Make America Great Again).

El sondeo le otorga un 45 % de respaldo, superando por 15 puntos porcentuales a JD Vance, que se queda en un segundo puesto con el 30 % de respaldo. El tercero en liza, si no cambian las cosas, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quedaría rezagado en una tercera posición con apenas un 11 % de la intención de voto si las primarias fueran hoy.

Donald Trump no se ha inclinado públicamente por ninguno de los dos, pero hay suficientes indicios para pensar que no le disgustaría entregar el testigo del poder a Marco Rubio. El secretario de Estado ha superado las pruebas de su jefe con nota. Los episodios en los que le ha marginado, como la negociación con Irán, no han encontrado reproches suyos. Rubio, conocedor a fondo de la sensibilidad y el carácter de un personaje tan particular como Trump, sabe manejar los tiempos y hacer de la espera una virtud formidable.

La frustración de la Casa Blanca por no poder poner fin al conflicto en Irán tiene el rostro, entre otros, de JD Vance. En la primera ronda de negociaciones su inexistente mano izquierda –y rigidez de Irán– se tradujo en un fracaso inmediato y a la abortada segunda no llegó ni a subirse al avión.

Lector de las gestas napoleónicas, Marco Rubio se aplica una de las máximas más populares del emperador francés: «Nunca interrumpas a tu enemigo cuando está cometiendo un error». El enemigo en realidad es «amigo» y éste recurre a Rubio cuando los incendios que provoca amenazan con descontrolarse.

El último ejemplo se apreció en la cadena de mensajes, memes y ocurrencias de Donald Trump contra el Papa. El republicano cruzó demasiadas líneas rojas al disfrazarse de Jesús, parodiar imágenes religiosas y atacar al Pontífice. Insólito en él o advertido por otros, borró alguna de esas estampas ofensivas. La tensión entre el Vaticano y la Casa Blanca ocupaba portadas y las Home de los periódicos del mundo.

Marco Rubio viajó a Roma, se entrevistó con León XIV y después de la tempestad mediática y entre los católicos, llegó la calma.

Rubio huye de un protagonismo que procura ceder siempre a su jefe, pero en ocasiones, como la del Vaticano resulta inevitable. Trump aprecia sus virtudes diplomáticas y las personales y finalmente le termina colocando en primera línea de fuego y de exposición por su capacidad para frenar las balas y disparar sin hacer sangre del adversario o del periodista.

Marco Rubio se viste de portavoz de la Casa Blanca para sustituir a Karoline Leavitt, madre el 1 de mayo de su segunda hija Viviana, tal y como adivinó el mentalista Oz Pearlman en la cena de corresponsales donde el profesor Cole Tomas Allen pretendía acabar con la vida de Trump. Marco Rubio es asesor de Seguridad Nacional, secretario de Estado y el tutor verdadero del régimen de Delcy Rodríguez. Marco Rubio responde a la prensa en español, italiano o ingles encantado... Marco Rubio es... un fenómeno que ahora se anima a difundir imágenes suyas de pincha discos en una boda o se enfunda en un chándal idéntico al de Nicolás Maduro mientras vuela en el Air Force One a Pekín.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece haber entendido a la perfección quién es ese hombre que le saca las castañas del fuego y le sirve para todo. Sin dudarlo lo ha dicho: «Marco [Rubio]le gusta a todo el mundo».