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El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, durante su intervención ayer en la Asamblea General de Naciones UnidasAFP

Trump marca el paso de la diplomacia mundial en una jornada de guerras abiertas y alianzas inéditas en la ONU

Delcy Rodríguez protagoniza el estreno diplomático de Venezuela en la ONU tras su histórico encuentro con Trump

La segunda jornada del debate general de la 81.ª Asamblea General de la ONU en Nueva York ha combinado un discurso de guerra sin precedentes, la comparecencia de los gigantes de la IA ante el Consejo de Seguridad, el estreno de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras su histórico encuentro con el presidente de Estados Unidos, Trump, y la llegada del presidente de China, Xi Jinping, a Washington, en una jornada marcada por los conflictos de Irán, Ucrania, Gaza, Sudán, Congo y Myanmar.

Pezeshkian rompe la moderación y señala a Trump por su nombre

El discurso más comentado de la jornada fue el del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, que pronunció una intervención bélica poco habitual en el protocolo de la Asamblea General.

Acusó a Estados Unidos de haber convertido a su pueblo en víctima del terrorismo, un día después de que Trump planteara ante el mismo plenario la disyuntiva de alcanzar un acuerdo con Teherán o «aniquilar» la dictadura de los ayatolás.

Hacia el final de su intervención, Pezeshkian llegó a citar a Trump por su nombre, un gesto que rompe con la práctica habitual de evitar referencias personales directas en el hemiciclo. En una ocasión, el fallecido Hugo Chávez, entonces presidente de Venezuela, se refirió al entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, como «diablo», pero no le mencionó por su nombre: «El diablo ha estado aquí. Todavía huele a azufre», dijo en 2026 el entonces líder de la narcodictadura venezolana.

Masoud PezeshkianAFP

El tono beligerante del líder político de la dictadura iraní de los ayatolás convivió, sin embargo, con señales de apertura: el mandatario iraní insistió en que Teherán está preparado para una nueva etapa de relaciones constructivas con el resto del mundo, aunque advirtió de que los ataques israelíes «no pueden quedar sin respuesta».

Un día antes, su canciller, Abbas Araghchi, había mantenido tres horas de conversaciones mediadas con los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, en las que Irán trasladó sus condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz: el fin del bloqueo naval, la liberación de activos congelados y el cese de la guerra en todos los frentes. Trump calificó el encuentro de «muy bueno» y anunció una nueva cita próximamente.

La IA, a debate en el Consejo de Seguridad

En paralelo a los discursos del plenario, el Consejo de Seguridad de la ONU recibió por la tarde a los máximos responsables de las principales empresas de inteligencia artificial, que reclamaron a la ONU controles reales sobre la tecnología que ellos mismos desarrollan. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, advirtió de que, mal gestionada, la IA podría suponer un riesgo para la humanidad en su conjunto; Sam Altman, de OpenAI, alertó de que el mundo podría perder el control de su propio futuro frente a la tecnología.

Ambos coincidieron en pedir que ese poder no quede concentrado en una sola empresa o país, un día después de que el propio secretario general de la ONU, António Guterres, advirtiera sobre los «robots asesinos». La comparecencia contrastó con el discurso de Trump del día anterior, en el que prometió no frenar el desarrollo de una tecnología que, según él, será «más grande que la revolución industrial».

Delcy Rodríguez, de su reunión con Trump a la tribuna de la ONU

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, pronunció por su parte su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU desde que asumiera el poder tras la captura del narcodictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, y el primero de un dirigente venezolano ante el organismo desde 2018.

En un principio, estaba prevista para el jueves 24 de septiembre, pero se modificó. Su intervención llegó un día después de reunirse por primera vez con Trump al margen de la Asamblea, un encuentro de apenas 15 minutos en el que el presidente estadounidense no exigió una fecha concreta para las elecciones venezolanas, aunque sí subrayó que «al final, tiene que haber elecciones».

Delcy RodriguezAFP

Washington plantea un proceso en tres fases —reforma judicial, reforma electoral y convocatoria de comicios— antes de que Venezuela, lastrada por una deuda soberana de 240.000 millones de dólares, pueda votar; la fecha más probable que maneja la Casa Blanca es 2028. La fotografía del encuentro generó malestar entre la diáspora venezolana, que reclama avances electorales concretos y no solo gestos de cercanía.

Mientras la opositora y premio Nobel de la Paz María Corina Machado sigue sin poder regresar al país. Entre las grandes incógnitas todavía queda si Delcy Rodríguez visitará al narcodictador Nicolás Maduro, que se encuentra en una cárcel en Brooklyn a pocos kilómetros de la sede de Naciones Unidas en Manhattan.

Xi Jinping llega a Washington

Mientras la Asamblea continuaba en Nueva York, el presidente de China, Xi Jinping, aterrizaba al anochecer en Washington para su primera visita de Estado a la capital estadounidense en más de una década.

Trump decidió recibirlo personalmente en la pista de la Base Conjunta Andrews, en lugar de esperarlo en la Casa Blanca, un gesto protocolario inusual que, según analistas, refleja hasta dónde está dispuesto a llegar para agasajar al líder chino.

Donald Trump se reúne con Xi JinpingAFP

La visita, que se prolongará hasta el viernes, incluirá una ceremonia de bienvenida en la Casa Blanca con sobrevuelo militar, un té entre las primeras damas y conversaciones sobre la tregua comercial de Busan, compras agrícolas chinas y un incipiente diálogo sobre inteligencia artificial.

Otros frentes de la jornada

Completaron el día los discursos de Javier Milei (Argentina), que reclamó ante el plenario la soberanía argentina sobre las Malvinas y pidió a Reino Unido reanudar las negociaciones; Santiago Peña (Paraguay), que calificó a Venezuela de «problema» regional; y Luis Abinader (República Dominicana).

Se celebró también la Cumbre del Clima 2026 convocada por Guterres, y el secretario de Estado, Marco Rubio, se reunió con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, en un nuevo intento de Washington por reactivar las negociaciones de paz sobre Ucrania.