Delegación cubana en la ONU
Cuba acusa a EE.UU. de «obstaculizar» sus reformas económicas con nuevas sanciones
La Habana denuncia que Washington endurece las restricciones sobre los viajes educativos, las transacciones bancarias y las entidades privadas de la isla
El Gobierno de Cuba acusó este martes a Estados Unidos de «obstaculizar» el proceso de reformas económicas emprendido en la isla mediante las nuevas medidas anunciadas por Washington, que endurecen las restricciones sobre los viajes educativos, las operaciones bancarias y las entidades privadas cubanas.
«El Gobierno de EE.UU. emitió otra oleada de medidas de bloqueo contra el pueblo cubano», denunció el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en la red social X desde Nueva York, donde participa en las reuniones de la Asamblea General de Naciones Unidas.
Rodríguez sostuvo que las nuevas medidas afectan tanto al sector público como al privado, pese a que, según afirmó, algunos funcionarios estadounidenses aseguran que pretenden favorecer el desarrollo de este último.
«Con estas nuevas medidas de bloqueo se pretende obstaculizar el proceso de transformaciones económicas en curso», afirmó el ministro cubano en referencia al paquete de 176 reformas económicas y sociales aprobado por el Gobierno de la isla el pasado junio.
Las reformas, ya en proceso de aplicación, pretenden liberalizar y descentralizar determinados ámbitos de la economía cubana, en un momento marcado por una profunda crisis económica y energética.
Washington endurece las restricciones
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que eliminará a partir de este miércoles la autorización para los viajes educativos grupales a Cuba conocidos como «pueblo a pueblo». También prohibirá a ciudadanos estadounidenses asistir u organizar determinadas reuniones y conferencias profesionales en la isla y endurecerá las restricciones financieras.
Las nuevas normas establecen que los viajes educativos relacionados con Cuba deberán realizarse bajo los auspicios de una organización autorizada conforme a la legislación estadounidense y que los estudiantes tendrán que viajar acompañados por representantes de dicha institución.
Bruno Rodriguez, canciller de la dictadura cubana
Además, el Departamento de Estado ha prohibido las transacciones financieras directas o indirectas de ciudadanos estadounidenses con entidades incluidas en la lista de sancionados, que engloba organismos vinculados al aparato militar y de inteligencia cubano.
Washington también impedirá determinadas operaciones que permitían a bancos estadounidenses procesar transacciones relacionadas con Cuba cuando estas se originaban y tenían como destino puntos situados fuera de Estados Unidos.
Las disposiciones afectan asimismo a los bancos estadounidenses, que no podrán abrir o mantener cuentas para ciudadanos cubanos considerados empresarios independientes del sector privado.
Cuba responde a las declaraciones de Rubio
El canciller cubano vinculó las nuevas medidas con las declaraciones realizadas el lunes por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien afirmó que «Cuba ya ha caído».
Rodríguez señaló que habían pasado «menos de 24 horas» desde esas declaraciones y cuestionó que Washington anuncie ahora nuevas medidas contra la isla. En un mensaje anterior, el ministro cubano había definido a Rubio como «el exponente de una política agresiva repudiada y aislada» que, a su juicio, «solo se sostiene sobre la base de la fuerza y la intimidación, no la verdad ni la razón».
El secretario de Estado de EE.UU. Marco Rubio durante el encuentro del Escudo de las Américas en Nueva York
Cuba atraviesa desde mediados de 2024 una profunda crisis energética, agravada desde enero por las restricciones estadounidenses sobre el suministro de petróleo. A estas medidas se han sumado otras sanciones dirigidas contra personas y entidades vinculadas al Gobierno cubano o a sectores considerados estratégicos, como la energía, la defensa, las finanzas y la minería.
Según análisis de organismos internacionales citados por EFE, la situación económica de la isla podría agravarse hasta registrar este año una contracción del 10,3 % de su PIB, lo que supondría la mayor caída económica de América Latina y el Caribe.