Miembros de Hamás y otras organizaciones terroristas que se hacían pasar por periodistas
El Ejército israelí identifica a 170 miembros de Hamás que se hacían pasar por periodistas en Gaza
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han identificado a 170 miembros de la organización terrorista palestina Hamás y la Yihad Islámica que se hacían pasar por periodistas y que han muerto durante la guerra en la franja de Gaza.
La investigación, cuyos resultados fueron difundidos este jueves, señala que 118 de los fallecidos pertenecían al brazo armado de Hamás y otros 49 a la Yihad Islámica Palestina. Los dos restantes estaban vinculados a los Comités de Resistencia Popular y uno a las Brigadas Muyahidín. Además, el Ejército israelí sostiene que 17 de los 170 participaron en el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 contra Israel, donde asesinaron a 1.200 civiles y secuestraron a otros 250.
Las FDI han creado una base de datos con los nombres y fotografías de los 170 individuos, así como la afiliación de cada uno, su función dentro de las organizaciones y las pruebas que acreditan sus vínculos. Entre el material presentado, figuran documentos elaborados por las propias organizaciones terroristas –algunos recuperados durante las operaciones militares en Gaza–, fotografías, información de fuentes abiertas y datos de Inteligencia.
El Ejército hebreo denuncia también que algunos de los fallecidos habían trabajado para medios internacionales como Reuters, CNN, BBC, AFP, Associated Press, Le Monde y ABC Australia. El Ejército sostiene que, en determinados casos, las propias organizaciones terroristas palestinas habían identificado públicamente a estas personas como miembros de sus estructuras armadas.
Uno de los casos destacados es el de Muhammad Nagar, a quien las FDI identifican como integrante del brazo armado de Hamás y participante en el atentado del 7 de octubre. Según el Ejército israelí, tras su muerte fue presentado como periodista sin mencionar su pertenencia a Hamás.
Las FDI aseguran que la investigación responde a las acusaciones formuladas durante la guerra sobre supuestos ataques deliberados contra periodistas. El Ejército sostiene que sus operaciones se dirigen contra organizaciones terroristas y sus miembros y no contra periodistas por el hecho de ejercer su profesión.