Un manifestante patea una bengala contra los agentes de policía durante las protestas
¿Por qué incendian las escuelas los estudiantes franceses?
Las movilizaciones han puesto en jaque al sistema y el Gobierno no logra que los manifestantes se retiren de la calle, aunque han reducido las acciones descontroladas de violencia
Dos semanas lleva Francia en llamas. Lo que empezó como una revuelta estudiantil en París se ha extendido por todo el país.
El escenario es terrible y el Gobierno ha decidido suspender las clases –y bloquear institutos– para tratar de contener la ira de una juventud sin límites que clama por mejores condiciones en la forma y en el fondo del sistema educativo.
Más docentes
En este punto tienen el respaldo de los docentes. Los estudiantes demanda más profesores. Se quejan de que hay pocos y el número es insuficiente. Cuando alguno está de baja por enfermedad u otros motivos el puesto se queda vacante con demasiada frecuencia.
Aulas masificadas
La leyenda de la educación pública francesa y su sistema exportado a las principales capitales del mundo con los Liceos se desmorona dentro del país. Las clases no solían superar un aforo de 22 alumnos. Ahora, según sus quejas abundan las aulas con 30 o 35 alumnos. Más estudiantes y menos profesores, lamentan.
Instalaciones deterioradas
Los estudiantes protestan también por el estado de los centros y su falta de mantenimiento. Señalan que estén deteriorados, las aulas no tienen un equipamiento adecuado y los sistemas de ventilación y calefacción no funcionan correctamente. En verano pasan calor y en invierno dicen que demasiado frío.
Recortes en educación
Los recortes en los presupuestos están en la diana de las protestas. Para 2027 contemplan 1.588 puestos de profesores titulares menos. El Gobierno lo justifica porque dice que hay menos alumnos, pero estos insisten en que las clases están masificadas.
El ahorro previsto para el Estado es de 11.000 millones de euros en distintas áreas y aunque en educación nominalmente parece que aumenta, según los estudiantes, con la inflación supone un tijeretazo y además no se traduce en más recursos.
Obstáculos y falta de perspectivas
El Parcoursup es la plataforma nacional oficial de Francia para la preinscripción en el primer curso de la universidad. Muchos jóvenes consideran que genera demasiada presión e incertidumbre sobre su futuro académico. A este escenario se suman las quejas de familias menos adineradas que consideran que disponen de menos oportunidades y peor educación por su condición social.
Buena parte de la masa de estudiantes que protestan –ya mezclados con otros sectores contagiados– creen que el futuro que les espera es peor que el de sus padres e insuficiente para su independencia y autonomía económica.