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Manifestantes asaltan la estatua que preside la plaza de la Bastilla de ParísPablo Ojer

Miles de jóvenes secundan la jornada de lucha estudiantil en París que acaba con graves disturbios

La jornada ha transcurrido con tranquilidad hasta que grupos de incontrolados han desatado incidentes que se han extendido por varios distritos

No podía ser en otro lugar. Casi doscientos cincuenta años después de que la famosa toma de La Bastilla que dio lugar a la Revolución Francesa, este jueves decenas de miles de personas, jóvenes en su mayoría pero también algunos no tanto, se han concentrado en la plaza de la Bastilla de París para reclamar un cambio en la política educativa del Gobierno de Emmanuel Macron.

La concentración ha transcurrido en su mayor parte con absoluta tranquilidad, en un ambiente reivindicativo pero también incluso festivo, con una banda de música que ha amenizado la concentración.

Una imagen de la protestaPablo Ojer

Pero con los antecedentes de manifestaciones precedentes, la presencia policial también ha sido muy importante. De hecho, todas las salidas de la plaza se encontraban con filas de furgonetas de Policía y al menos seis camiones de chorros de agua esperaban el momento de intervenir.

Incluso, igual que aquel 14 de julio de 1789, varias decenas de jóvenes han tomado el pedestal del «genio de la Libertad», la figura que preside la plaza y desde la que se han lanzado diferentes proclamas, muchos de ellos encapuchados. Eso sí, todas con claros tintes izquierdistas.

Porque las protestas se están extendiendo no solo a otras ciudades francesas, en las cuatro esquinas del país, a otros países, con violentos incidentes en Bélgica, sino también a otros colectivos.

Lo que comenzó con una huelga de estudiantes de secundaria, se ha trasladado a los grados superiores, a la universidad, a los profesores. Y en las últimas jornadas se están sumando otros colectivos que nada tienen que ver con la Educación. Muchos integrantes de la CGT, más radicales incluso en Francia que en España, colectivos antirracistas, favorables al movimiento LGTBI,...

No han faltado momentos de tensión durante la manifestación. Especialmente en la llegada de la columna de los estudiantes comunistas, la Policía ha tenido que frenar su marcha, incluso con empujones, pero finalmente la cosa no ha ido a más puesto que la concentración apenas estaba comenzando.

Solo al final de la concentración, una vez que buena parte de la plaza de La Bastilla se había evacuada, se han registrado incidentes que se han extendido por numerosas calles de la zona.

Grupos de jóvenes incontrolados, que inicialmente parecían reivindicativos estudiantes, se han enfundado capuchas y mascarillas y han comenzado a arrojar botellas y piedras a la Policía. Ha sido en este momento cuando los agentes han tenido que responder con el lanzamiento de numerosos botes de gases lacrimógenos en los cuatro costados de la céntrica plaza.

Y, de aquí, a buena parte de los distritos 10 y 11 de París con el avance de decenas de agentes antidisturbios a pie, respaldados por los furgones y acompañados también por numerosos agentes en motocicleta, uno conduciendo y otro con lo que en España se llaman bocachas que disparan pelotas de goma y botes de humo.

Se ha registrado un número todavía indeterminado tanto de detenidos como de heridos entre los jóvenes que, una vez dispersados, se han ido concentrado en otras plazas a la espera de que llegara la Policía para volver a arrojarles todo tipo de objetos.

La presencia policial ha sido muy importante desde el comienzo de la concentraciónPablo Ojer

«Estamos aquí para apoyar unas reivindicaciones que son legítimas», asegura Mateo, de 27 años, «Y esperamos que el movimiento se mueva a otros países de Europa». Otro joven, Lion, todavía estudiando de secundaria, afirma que «los adultos deben venir aquí para protestar porque es muy importante la solidaridad con los estudiantes».

No obstante, a pesar de esta expansión de las protestas, según el Gobierno francés, conforme pasan los días, el cierre de institutos se está reduciendo. Este jueves han sido 224 las escuelas que han cerrado totalmente y otras 151 lo han hecho de forma parcial.

Unos jóvenes preparan pancartasPablo Ojer

"Necesitamos intensificar el movimiento para mantener el equilibrio de poder. Hemos avanzado en la democracia escolar, pero en la vida cotidiana de los estudiantes de secundaria, en el programa de estudios, en la sustitución de profesores y en la construcción de edificios escolares, no ha habido avances concretos», ha afirmado el vicepresidente del sindicato Les Lycéens!, Louis Letoublon, tras la reunión que ha mantenido el ministro de Educación, Édouard Geffray con los sindicatos de estudiantes en la tarde de este jueves.