Al comienzo de la manifestación se han registrado disturbios
Decenas de miles de personas, estudiantes incluidos, se manifiestan en Bruselas y amenazan con una huelga general
La marcha ha concluido con algunas cargas policiales
la convocatoria inicial no era contra la Educación como ha ocurrido en Francia y en la Bélgica francófona, sino más bien contra los recortes de en torno a los 10.000 millones que pretende acometer el Gobierno de Bart de Weber y que afectará principalmente a los derechos sociales.
Sin embargo, la presencia de miles de estudiantes y profesores ha centrado la manifestación, a la que han asistido 30.000 personas según la Policía y 50.000 según los convocantes, en la situación de los estudiantes.
La marcha estaba convocada por la Fédération Générale du Trabajo de Bélgica (FGTB) de carácter socialista, a la que se ha sumado el sindicato cristiano CSC.
La FGTB reclama que el Gobierno no toque la indexación automática de los salarios, no suba el IVA ni introduzca el cómputo anual de la jornada laboral. «No es en el bolsillo de los trabajadores ni de los beneficiarios sociales donde hay que buscar, sino en el de los más ricos», ha dicho a EFE la presidenta del SETCa, el sindicato de empleados, técnicos y cuadros de la FGTB, Myriam Delmée.
De hecho, el sindicato belga tiene planeada ya una huelga general para el próximo día 23 de noviembre, aunque los convocantes confían en que se pueda desconvocar si el Ejecutivo de De Weber no llega a aprobar los recortes en la negociación presupuestaria que está teniendo lugar en estos momentos entre los cinco partidos que conforman el Gobierno belga.
Incidentes
Pero dada la situación que se está viviendo en Francia y en Valonia, la región francófona de Bélgica, el auténtico protagonismo lo han acaparado los estudiantes, que han acudido por miles a la manifestación.
«Los docentes llevamos meses en la calle», ha señalado a EFE la profesora Sylvia Zangeta, quien citó dos horas más de trabajo sin más sueldo, menos fondos para las comidas gratuitas y un recorte de los derechos de pensión. «El Gobierno sigue haciendo oídos sordos», ha dicho.
Al comienzo de la manifestación, varios cientos de estudiantes han causado disturbios, llegando a quemar las bicicletas del servicio municipal, lo que ha provocado la actuación policial que ha llegado a utilizar cañones de agua para dispersar a los jóvenes.