Garat alerta del declive de la ONU y su impacto en España y Marruecos: «Ceuta y Melilla pertenecerán al más fuerte»

Tambores de guerra

Garat alerta del declive de la ONU y su impacto en España y Marruecos: «Ceuta y Melilla pertenecerán al más fuerte»

Vea el análsis geopolítico semanal de Juan Rodríguez Garat en El Debate

El almirante (R) Juan Rodríguez Garat analiza esta semana en Tambores de Guerra, su videoanálisis en El Debate, la pérdida de influencia de las Naciones Unidas y las consecuencias que puede tener para España. Su advertencia se centra en Ceuta y Melilla y en el riesgo de que la fuerza termine imponiéndose ante la incapacidad de la organización para hacer frente a los conflictos.

Garat comienza señalando que «por fin hemos recibido la noticia que todos estábamos esperando», en referencia a la convocatoria de elecciones generales. Sin embargo, subraya que «no ha sido el ataque híbrido a Ceuta, ni los inmigrantes ilegales muertos», ni la soledad política del Gobierno lo que ha precipitado esta decisión. Frente a ello, apunta al «desahucio de una anciana» y a la «derrota por una minoría justa en la promulgación de dos decretos leyes».

El almirante traslada después su análisis a Nueva York, donde considera que las Naciones Unidas han mostrado los síntomas de una «agonía que se prevé larga». Al referirse a la retórica de Trump, Putin y Netanyahu, lo expresa con una imagen contundente: «los señores de la guerra, los lobos, han aullado delante de las Naciones Unidas».

Pero Garat no atribuye el deterioro de la organización únicamente a la agresividad de esos dirigentes. También responsabiliza a «los borregos, aquellos que en lugar de enfrentarse a esta situación se limitan a condenarla». En esa misma línea, cuestiona las propuestas de Pedro Sánchez, que, asegura, «son tan ingenuas que no merece la pena ni recordarlas».

El almirante contrapone esta situación con el papel que las Naciones Unidas desempeñaron en el pasado, cuando fueron capaces de movilizar a «media humanidad» ante los conflictos. Ahora, lamenta, «prácticamente no hacen más que, como la propia España, mirarse su ombligo y pensar en glorias pasadas». Su diagnóstico le lleva a plantear un epitafio para la organización: «aquí yacen las Naciones Unidas… ¿Cayeron víctimas de la agresividad de los lobos y de la cobardía de los corderos?».

Finalmente, Garat advierte de que esta realidad «es especialmente perjudicial para nosotros, los españoles». La pérdida de influencia de la ONU tiene, a su juicio, una consecuencia que España no debe pasar por alto: «Ceuta y Melilla pertenecerán al más fuerte». Una situación que, concluye, «el gobierno seguramente ignora, pero que nosotros no podemos permitirnos ignorar».