Silvio Bolsonaro con los pulgares mirando al cielo
El plan de Flavio Bolsonaro si llega a la Presidencia: cambios en la Constitución y fin de la reelección
El senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro tiene un programa de Gobierno para «depurar» las instituciones, bajar la edad de imputabilidad y sacudir la alfombra del fisco
Acaricia el poder con las manos y no miente cuando dice cuáles son sus planes. Hacer justicia con su padre, Jair Bolsonaro, es prioritario y reformar la Constitución para prohibir la reelección y meter el bisturí en el Poder Judicial, le siguen en la lista de temas que piden paso para diseñar el Brasil que su padre dejó a medias.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, ganó la primera vuelta de las elecciones el pasado domingo, frente a Luiz Inacio Lula Da Silva, de 80, y dejó un brecha de más de dos millones de votos de diferencia a su favor.
Al todavía presidente de Brasil las encuestas le sonreían y los medios de comunicación, en su mayoría, se inclinaban por él. El baño de realidad dejó al petista descolocado, pero animal político donde los haya el estrés postraumático le duró poco a Lula. Con ayuda de su equipo se ha lanzado de lleno a la campaña de este balotaje para revertir la situación.
Echar el resto con el objetivo de reescribir los guarismos es lo que hace el presidente en ejercicio, pero también Flavio Bolsonaro que ya ejerce, casi, como si hubiera superado la prueba de esta segunda y definitiva vuelta
El todavía senador ha pedido ayuda al colombiano Abelardo de la Espriella, para combatir las redes de narcotráfico y ha anunciado un paquete de medidas para reformar la Constitución. Se trata de enmienda conocidas como PEC (Propuesta de Enmienda de Constitución) que deben obtener al menos el respaldo de tres quintas partes de la Cámara de Diputados y del Senado.
La que más inquieta es la de reforma del Poder Judicial, pero la reducción de la edad de responsabilidad penal, los cambios tributarios y el fin de la reelección no son propuestas a despreciar.
Bolsonaro tiene la espina de la sentencia condenatoria de su padre clavada
Bolsonaro tiene la espina de la sentencia condenatoria de su padre clavada. Al ex presidente de Brasil le dictaron 27 años de prisión por organizar un golpe de Estado contra Lula hace cuatro años. Las hordas de brasileños que irrumpieron en las sedes del Ejecutivo, el Judicial y el Legislativo en Brasilia denunciaron fraude mientras arrasaban con el mobiliario que encontraban a su paso. Los magistrados concluyeron que detrás de aquellas algaradas estaba Bolsonaro padre.
Pero Flavio también tiene su propio ajuste de cuentas pendiente. Desde que anunció su candidatura le han acusado de delitos falsos –y alguno bajo investigación– para perjudicarle. El meollo de la cuestión está en la Corte Suprema, –Tribunal Supremo a efectos de España–, donde el terremoto afecta también a la honradez de magistrados.
Con su 47 % de los votos en primera vuelta el senador vuelve a defender en sus apariciones públicas la mencionada reforma judicial argumentando que el Supremo no se atiene al funcionamiento de «una democracia plena». Y lo cierto es que uno de sus miembros, Alexandre de Moraes, parece empeñado en darle la razón.
El juez y ex presidente del Tribunal pidió ayer, –en plena campaña–, que Eduardo Bolsonaro cumpla ya la condena de cuatro años de prisión por coaccionar a la justicia y se le retire el pasaporte.
El candidato del Partido Liberal (PL) también advierte que tiene en la recámara otras enmiendas constitucionales para prohibir la reelección de los jefes de Estado, reducir la edad de imputabilidad penal y acometer una reforma tributaria.
Sus detractores le acusan de querer hacer estos cambios con fines espurios y de que sus verdaderas intenciones son acabar con el Estado de Derecho.
El uso en una de sus intervenciones del término «redemocratizar» el país sirvió en bandeja las embestidas en su contra. Bolsonaro tuvo que salir a dar explicaciones y rebajar el tono, pero insiste en que quien supone una «amenaza para la democracia» es el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, su rival en la segunda vuelta que obtuvo un 45 % de los votos.
Flavio Bolsonaro ha acusado a Lula de «amenazar» a los directores de medios de comunicación y de haberse asociado con el juez de Moraes.
Lo que quiero es promover la paz, la seguridad jurídica y que Brasil vuelva a la normalidad
«Ahora la democracia está en crisis. Lo que quiero es promover la paz, la seguridad jurídica y que Brasil vuelva a la normalidad», insistió Bolsonaro ante la prensa.
Durante la campaña electoral, Lula, que ha gobernado en total casi 12 años, también ha defendido avanzar con una reforma judicial, pero su propuesta no ha generado el mismo revuelo.
El Supremo atraviesa uno de los peores momentos de su historia, está inmerso en una grave crisis institucional porque varios de sus magistrados se han visto vinculados a un escándalo de grandes proporciones en torno al Banco Master, institución liquidada el año pasado por orden del Banco Central por un fraude que supera los 10.000 millones de dólares (unos 8.900 millones de euros).
En el curso de las investigaciones, se descubrió que el polémico Alexandre de Moraes, mantenía relaciones personales y «comerciales» con Daniel Vorcaro, el dueño del Banco Master, que está en prisión preventiva por su implicación en la trama. Pero Vorcaro también tuvo tratos con Bolsonaro mientras buscaba financiación para un documental sobre su padre.