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Reunión de líderes del 'Pacto de la Meca' en RiadMinisterio de comunicación Arabia Saudí

¿Qué es y quienes forman la 'OTAN islámica' que promete aplastar a los hutíes aliados de Irán?

Los bloques políticos en Oriente Medio no están divididos de manera estrictamente teológica, sino geopolítica, utilizando las identidades suní y chií como banderas para articular alianzas

El complejo escenario en Oriente Medio, sobre todo tras el inicio de la guerra en Irán, se está transformando significativamente. Los ataques directos del régimen iraní contra Arabia Saudí y los más recientes bombardeos lanzados por sus aliados hutíes desde Yemen han hecho que Turquía y Pakistán cierren filas alrededor de Riad mediante el pacto de La Meca.

Este bloque se ha cohesionado militarmente tras la firma del histórico tratado tripartito que contempla una cláusula de defensa mutua, al estilo OTAN, y ha activado el despliegue inmediato de tropas en territorio saudí para responder a los ataques de los hutíes y del régimen de Irán.

Esta nueva alianza, denominada por algunos como la OTAN Islámica, está liderada por Arabia Saudí que se erige como el principal defensor del islam suní.

Históricamente, los tres estados han competido por ser el referente del mundo musulmán. Mientras Arabia Saudí posee la legitimidad religiosa al ser el custodio de los lugares santos (La Meca y Medina); Turquía evoca su pasado otomano como antiguo líder del Califato y Pakistán es la única potencia nuclear declarada del mundo islámico.

Los tres países son miembros clave de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), la segunda más grande del mundo después de la ONU

Hasta ahora, Pakistán y Arabia Saudí mantenían una alianza militar histórica muy estrecha. Islamabad ha brindado tradicionalmente entrenamiento y seguridad militar al reino saudí, bajo la premisa política de proteger los lugares sagrados del Islam. Por su parte, la Turquía de Erdogan ha buscado estrechar lazos de defensa con ambos países apelando a la hermandad islámica y la autosuficiencia tecnológica militar del bloque musulmán.

Ahora, con la firma de la Alianza de Defensa de La Meca, las relaciones de estos tres países ha pasado de ser un conjunto difuso de alianzas a un frente mucho más formal con voluntad y capacidad de despliegues operativos.

¿Contraparte del régimen de Irán?

Algunos analistas consideran que el Pacto de La Meca es una respuesta al conflicto en Medio Oriente y a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El hecho de que entre los firmantes se encuentren dos países de mayoría sunita que limitan con Irán, Turquía y Pakistán, así como el rival regional de los ayatolá, Arabia Saudí, también ha sido interpretado por algunos, particularmente en Teherán, como una maniobra para cercar a ese país.

Sin embargo, funcionarios turcos señalan que el proceso que condujo al pacto es anterior al conflicto y las tensiones actuales en la región, ya que las negociaciones comenzaron en diciembre de 2024.

Ishaq Dar, ministro de Asuntos Exteriores y viceprimer ministro de Pakistán, también hizo hincapié en que el pacto no estaba dirigido contra ningún país.

Lo cierto es que los bloques políticos en Oriente Medio no están divididos de manera estrictamente teológica, sino geopolítica, utilizando las identidades suní y chií como banderas para articular alianzas de poder, seguridad y disuasión regional.

El presidente Recep Tayyip Erdogan ha declarado que «nuestra visión no es limitarnos a estos tres países, sino crecer aún más y, si es posible, asegurar que algún día todos los países de la región se unan bajo este paraguas».

Egipto ya forma parte de una agrupación informal de cuatro países con Arabia Saudí, Pakistán y Turquía, por lo que cabría esperar que se uniera como miembro de este pacto en un futuro.

Siria toca a la puerta

Por ahora quien parece más cerca de sumarse es Siria dado que al igual que Turquía, Pakistán y Arabia Saudí, la inmensa mayoría de la población siria es cultural y religiosamente musulmana suní. Tras la caída del régimen de Bashar Al Asad, alineado con el eje chií de Irán, Siria ha recuperado una afinidad religiosa y cultural directa con las potencias del bloque suní.

El nuevo gobierno sirio ha manifestado públicamente que está estudiando su adhesión a este bloque. Unirse a un tratado firmado en la ciudad más sagrada del Islam refuerza el uso de la fe y la solidaridad regional como la nueva amalgama de la unidad política.