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Bolsonaro y Lula: argumentos a favor y en contra para ganar las elecciones

Los pronósticos anticipan una victoria en segunda vuelta del hijo del ex presidente y líder del Partido Liberal, pero hasta el 25 de octubre todo es posible, aunque una remontada del «petista», de momento, parece descartada

(El presidente Luiz Inacio Lula Da Silva y el senador Flavio BolsonaroAFP

El 25 de octubre es el día de la verdad. Brasil decidirá si quiere una cuarta presidencia de Luiz Inacio Lula Da Silva o le da una oportunidad a Flavio Bolsonaro. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro parte con ventaja en esta segunda vuelta y lo que es más importante, la mayoría de los encuestadores apuestan por él.

El segundo tiempo del partido ha comenzado y nada es definitivo. La historia demuestra que no son excepcionales las derrotas en el balotaje de ganadores en primera. Eso sucedió en 2006 en Ecuador con el padre del actual presidente, Álvaro Noboa, frente a Rafael Correa, pero en Brasil, desde 1989, nunca se dio un escenario similar.

Todos los candidatos que ganaron en primera vuelta lo hicieron también en segunda. Lula, que logró el 45,16 % de los votos, lo sabe, pero es un luchador histórico y no tira la toalla. Por el contrario, en su «comando de campaña» han reaccionado con reflejos y ya están diseñando, nueva cartelería, lemas y discursos para tratar de hundir la candidatura del senador Bolsonaro que, por sorpresa para las encuestadoras, obtuvo 47,03 %.

El problema para Lula es que las encuestas no ven cómo el líder del PT (Partido de los Trabajadores) podría protagonizar una remontada que sería apoteósica. El único caldero de votos donde podría meter la mano es en el saco de brasileños que se quedaron en casa y que suman 33 millones.

Pero los estudios demoscópicos no son una ciencia exacta y salvo los militantes incondicionales, los cambios de decisión de los votantes existen. Con esa idea en mente Lula modifica su estrategia de campaña y ha empezado por las redes sociales y plataformas audiovisuales.

El presidente ha comenzado a grabar vídeos para recuperar votantes que le permitan estrechar, y luego superar la diferencia de 2,2 millones de votos que le separan de Bolsonaro. «Va a haber mucho debate en la televisión, va a haber debate en internet. Ahora me estoy convirtiendo en el rey de los selfis, me estoy volviendo internauta. Así que prepárense, porque ¡vamos, Lula!», proclamó en una de sus marchas de campaña. De pasó, jaleó a sus seguidores. «¡Vamos a ganar estas elecciones! (...) ¡Pueden estar seguros de que este país no volverá a ser gobernado por el fascismo!».

La valoración de un gobierno no mejora de la noche a la mañanaAlberto Carlos MeidaPolitólogo

Alberto Carlos Almeida, politólogo y autor de libros como La cabeza del brasileño y El voto del brasileño, es el único especialista consultado por el periódico O´Estado de Sao Paulo que descarta cualquier posibilidad de Lula de permanecer otros cuatro años en el Palacio de Planalto de Brasilia. «La valoración de un gobierno no mejora de la noche a la mañana. Probablemente Lula y su entorno, especulando, debieron pensar: La elección está ganada, Flavio es un candidato malo y tiene mucho rechazo. Pero no importa el candidato, sino el contexto. La gente buscará al candidato de la oposición que represente el cambio en las elecciones». Y ese, es Flavio Bolsonaro, el hombre que promete hacer justicia con su padre.

El expresidente Jair Bolsonaro cumple una condena del Supremo brasileño en su domicilio por dirigir un intento de golpe de Estado, según los magistrados que estos días anunciaron que revisarán esa misma condena después de las elecciones.

Luciana Chong, directora de Datafolha, asume que Lula tiene un desafío formidable, pero evita darlo ya por derrotado. «La segunda vuelta es más difícil para Lula. No diré categóricamente que no tiene manera de revertirlo, pero es un escenario complicado», reflexiona. «La abstención –continúa– fue alta y Lula tendrá que trabajar mucho para convencer a los electores de que le voten».

Un dato publicado por O´Estado, no pasa desapercibido para ella. «En 2022, la abstención fue menor en la segunda vuelta que en la primera. Si se repite ese escenario, será mejor para él, dado que el perfil de quienes se abstienen en Brasil tiende a corresponder con electores de bajos ingresos, más propensos a votar al PT, aunque –matiza– Flavio también atrae a una parte de ese electorado».

Para ganar, Lula necesita quitarle votos a Flavio. Es difícil, pero no imposibleMurilo HidalgoDirector de Paraná Pesquisas

Murilo Hidalgo, director de Paraná Pesquisas, observa algo más. «Si disminuye la abstención, disminuye un punto, no cuatro o cinco. Y eso, no es suficiente. Para ganar, Lula necesita quitarle votos a Flavio. Es difícil, pero no imposible».

Los partidos minoritarios sumaron un 7 % y algunos de sus líderes, en concreto Ronaldo Caiado (Partido Social Democrático), Romeu Zema (Partido Novo) y Clariana Barao (Democracia Cristiana) anunciaron que respaldan la candidatura de Bolsonaro.

Es cierto que los votos no son endosables de forma automática, pero la ideología de estos está más cerca del Partido Liberal del senador que del Partido de los Trabajadores.

Además, Bolsonaro logró el apoyo de buena parte del bloque de los partidos de derechas y de los que forman el «Centrão» que viene a ser algo parecido al grupo mixto en España. No tienen una ideología común pero comparten la vocación de trueque de voto por beneficios, privilegios o cargos.