El primer ministro de Hungría, Peter Magyar
Las nuevas relaciones de Zelenski con Hungría: Magyar y él se reúnen en Bruselas
El primer ministro húngaro permitió que Ucrania diera un paso más en las negociaciones de adhesión a la Unión Europea
El martes, la Unión Europea aprobó la apertura de dos nuevos capítulos de la negociación para la futura adhesión de Ucrania al club comunitario. Al mismo tiempo, acordó levantar las restricciones a Hungría que bloqueaban 4.200 millones de euros en ayudas después de que el nuevo Gobierno de Péter Magyar haya puesto nuevas garantías contra el riesgo de corrupción.
Además, y con afectación al resto de Europa, Hungría ha sido admitida para formar parte del programa Erasmus+ para el intercambio de universitarios y Horizonte, donde el intercambio se da entre investigadores.
Se trata de dos acuerdos aparentemente separados, pero que no podrían haberse producido el uno sin el otro y que culminarán este jueves o viernes con una previsible reunión entre el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y el primer ministro húngaro, Peter Magyar, tal y como deslizó este último en declaraciones a los medios locales el pasado fin de semana. El encuentro, aunque todavía no tiene fecha ni hora, se celebraría en el margen del Consejo Europeo que se desarrollará en Bruselas.
Y es que Hungría, más bien su anterior primer ministro, Viktor Orbán, cercano al presidente ruso, Vladimir Putin, mantenía bloqueado cualquier acercamiento de Ucrania a la Unión Europea. De hecho, entre la programación de los capítulos a negociar y el inicio formal de las negociaciones transcurrieron dos años, entre junio de 2024 y junio de 2026, ante las reticencias de Orbán.
El anterior dirigente húngaro también bloqueó el préstamo de 90.000 millones de euros que en diciembre de 2025 aprobaron los Veintisiete con la excusa del cierre del oleoducto Druzhba que suministraba petróleo ruso a Hungría. Este mismo miércoles, la Comisión aprobó el desbloqueo de 2.860 millones de euros con cargo a esos 90.000 millones.
La Comisión Europea, por su parte, tenía prácticamente bloqueada a Hungría. A su primer ministro, más bien. Retuvo hasta 16.000 millones de euros por la política nacional que imprimió Orbán y que, a ojos de la Comisión Europea, suponía no solo un riesgo de caer en la corrupción, sino también un «peligro» para el Estado de Derecho de Hungría.
Pero, con el cambio de Ejecutivo, fruto de las elecciones celebradas en Hungría el pasado mes de abril, no solo el país magiar ha visto cómo se desbloqueaban las ayudas europeas, sino que el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea se ha acelerado hasta el punto de que ya están abiertos cuatro de los seis capítulos de los que consta la hoja de ruta de las negociaciones.
Porque el acercamiento no solo se ha dado entre Hungría y la Unión Europea, sino también con Ucrania. No en vano, el reconocimiento del Gobierno húngaro a la minoría ucraniana que vive en su país también ha contribuido al desbloqueo de las restricciones que ponía Hungría sobre las negociaciones de adhesión.
Peter Magyar procede de Fidesz, el mismo partido político que Viktor Orbán. Sin embargo, la distancia entre ambos dirigentes comenzó a crecer hasta que Magyar optó por apartarse de Fidesz y montar su propio partido, Tisza, con tintes igualmente conservadores pero con una mirada más occidental y menos prorusa que Orbán.
No hay más que ver la ilusión con la que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, acogió la victoria de Magyar (o la derrota de Orbán).
Porque las nuevas relaciones entre Hungría y Ucrania que ha marcado la llegada de Péter Magyar al Gobierno húngaro significarán una «nueva etapa», en boca de Von der Leyen, no solo para estos dos países, sino para el continente.