Los presidentes Volodímir Zelenski y Donald Trump en su último encuentro en la sede de Naciones Unidas en Nueva York
Zelenski se queja de los apagones intermitentes de Starlink y de las provocaciones de Trump para que se rinda
El presidente de Ucrania lamenta que la Casa Blanca esté retrasando deliberadamente la entrega de sistemas antimisiles y otros recursos militares que Ucrania ya ha pagado para forzar su claudicación
Volodimir Zelenski siente el aliento de Donald Trump en la nuca. El presidente de Ucrania denuncia que su homólogo estadounidense quiere provocar su renuncia, pero no sólo eso. El ucraniano atraviesa una situación en extremo delicada. El sistema starlink, de intercambio de información, opera de forma intermitente con consecuencias demoledoras: objetivos civiles, instalaciones energéticas, hospitales y muertes de civiles y militares al no ser avisados de los lanzamientos de misiles balísticos.
El secretario de Estado, Marco Rubio, niega las evidencias y asegura que «no ha habido ninguna pausa», con Starlink. En una visita a Samarcanda, en Uzbekistán, Rubio despejó el tema e instó a Zelenksi a «centrarse (...) en poner fin a la guerra». Pero lo cierto es que el propio Elon Musk admitió hace unos días el apagón satelital de Starlink y advirtió que fue decisión de la Administración Trump que controla todo el universo satelital.
Zelenski no tira la toalla y en una entrevista publicada por Bloomberg advierte que EE.UU. quiere que Ucrania capitule, y para lograrlo señala que se está prodiciendo retrasos en la autorización por parte de Washington del suministro de misiles antibalísticos que ya se han pagado. Estos recursosos los necesita el Ejército de forma urgente para proteger a la población y las infraestructuras de los ataques rusos.
«Creo que se han dado pasos para convencer a Ucrania de que capitule», insistió Zelenski desde Kiev en la entrevista. «No estoy diciendo que nuestros socios estadounidenses crean que la guerra» contra Rusia «pueda terminar más pronto a costa de Ucrania. Pero es lo que parece».
Por tercera vez en el plazo de una semana, los «socios» de Kiev no informaron al Ejército ucraniano del lanzamiento la pasada noche desde Rusia de misiles balísticos contra territorio de Ucrania, según dijo en su cuenta de X el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en alusión a EE. UU.
«Otro ataque ruso con misiles balísticos que llegó en varias oleadas durante la noche y otra vez no hubo aviso de nuestros socios», señaló el presidente ucraniano, que reveló que las fuerzas rusas emplearon en el ataque un total de 16 misiles balísticos.
Según el parte del ataque de la Fuerza Aérea ucraniana, recogido por Efe, ninguno de los misiles rusos fue derribado.
Sobre la falta de aviso por parte de sus socios se pronunció también en una intervención en televisión el portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana Yuri Ignat.
Ignat explicó que, al igual que ocurrió en las dos ocasiones anteriores, Ucrania no recibió el aviso habitual en la primera ronda de misiles balísticos lanzada por las fuerzas rusas anoche. El Ejército ucraniano sí fue notificado en la segunda ronda de misiles, disparada por los rusos durante la madrugada, dijo Ignat.
El portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana agregó que los expertos ucranianos analizan lo ocurrido junto a sus socios.
Aunque ni la Fuerza Aérea ni Zelenski han señalado directamente a EE.UU. por estas interrupciones puntuales de la transferencia de información de inteligencia, el presidente ucraniano ha apuntado en repetidas ocasiones a que estos incidentes tienen que ver con las advertencias de Washington sobre una posible suspensión del suministro de este tipo de datos si Kiev no acepta poner fin de forma unilateral a sus ataques a refinerías rusas.
La propia Fuerza Aérea –que no había especificado el número total de misiles balísticos y de otros tipos utilizados por Rusia– había informado en su parte del derribo de cuatro misiles de crucero y de 243 de los 269 drones empleados por Rusia en el ataque de esta última noche.
Zelenski inistió en Bloomberg que EE.UU. está retrasando el suministro a Ucrania de misiles antibalísticos por los que ya han pagado los países europeos que financian a Kiev.
El Ejército ucraniano es, en muchos de los ataques rusos con misiles, totalmente vulnerable a las capacidades balísticas del enemigo, por el déficit que sufre en misiles antibalísticos.
El presidente ucraniano volvió a denunciar esta situación en su mensaje de X sobre el bombardeo que empezó anoche y se prolongó durante toda la madrugada.
«Cuando los suministros de misiles para la defensa aérea de Ucrania están bloqueados, mientras a Rusia se le relajan o retrasan las sanciones, estamos, desafortunadamente, ante una negación de la realidad por parte de nuestros socios», dijo Zelenski en clara referencia a EE.UU.
Según el presidente ucraniano, este último ataque fue dirigido contra infraestructuras energéticas y también contra una clínica, una escuela, una estación de metro y numerosos edificios residenciales.
El ataque ruso afectó a Kiev y sus alrededores, donde ha muerto al menos una persona, y a más de una decena de regiones ucranianas.
Otras dos personas han muerto en la ciudad de Krivi Rig de la región de Dnipropetrovsk al atacar Rusia una infraestructura industrial, según informaron las autoridades locales.