Coche fúnebre blanco, en este caso un Genesis GV80, y 'choferesas', lo último
Con 'choferesa', eléctricos y blancos, así son los coches fúnebres de moda
El sector de los coches fúnebres vive un tsunami de modernidad, el negro deja paso al blanco, manda la electrificación y al volante una conductora...
El mercado de los coches fúnebres no escapa del tsunami que parece haber dado la vuelta como un calcetín al sector del automóvil. En solo cinco años hemos inventado nuevas formas de movilidad y casi a ‘empujones’ estamos entrando en el mundo de los coches electrificados.
Un negocio boyante
El sector de los coches fúnebres mueve millones de euros anuales en todo el mundo. Se trata de transformaciones muy caras y laboriosas que toman como base siempre coches de lujo, ya caros de por sí.
Nissan Leaf, uno de los protagonistas de la electrificación en el último viaje
El proceso de transformación es mucho más complicado de lo que parece. Para empezar hay que tomar como base un coche grande, el ideal sería un Mercedes Clase E familiar y a partir de ahí desmontarlo entero para alargarlo más de un metro y transformar toda su carrocería en un escaparate gigante. Pues es clave que en ese último trayecto se pueda mostrar con claridad el féretro y las coronas que lo acompañan.
Interior de un Mercedes Clase E transformado en coche funerario
La normativa vigente es muy clara, la zona del conductor debe ser estanca y estar aislada de la parte trasera en la que va el féretro. Esta parte debe contar con mecanismo para introducir el ataúd con facilidad y debe estar acabada en materiales que permiten una limpieza y desinfección a fondo. Nada de textiles o similares que pueda envejecerse e impregnarse de olores.
Un Tesla Model S reconvertido en coche fúnebre, entierro etiqueta Cero
En sus orígenes estos servicios se realizaban con coches de caballos, siempre negros. Color que evolucionó hasta los coches que se han venido utilizando los últimos años. Se trataba sobre todo de vehículos de las marcas Mercedes, Jaguar o similar y siempre en color negro.
Más de 6.000 en España
Un tipo de vehículo que tiene un coste que parte de los 100.000 euros, pues al precio del coche original hay que sumar la transformación y la homologación.
Reflejo de las nuevas tendencias, desde Australia llega una empresa que ofrece servicios fúnebres en los que solo intervienen mujeres. Incluso se ofrece servicio de choferesa. Los coches han dejado atrás el color negro y ahora son completamente blancos. Igual que ocurre ya en España con los coches fúnebres de última generación.
Quién puede mejorar esto, un último viaje en un Porsche Panamera
Por último, no escapan de la electrificación. En este caso, la gran estrella es el Nissan Leaf, con una carrocería alargada y con varias opciones de modificación, aunque el Tesla Model S también ha dado vida a un coche fúnebre. Hablamos siempre de alternativas que cuestan por encima de los 200.000 euros.
Difícil superar en espectacularidad a este Maserati Ghibli
Un negocio al alza en el que mandan carroceros como Bergadana, Lumen o Binz.E, encargados de dar un toque personal a unas transformaciones en las que prima la apariencia, la elegancia y la sutileza sobre cualquier otra cualidad.