Un usuario de Twitter ha denunciado la carga durante 39 horas de un coche eléctrico
Ley de la selva
Más de 39 horas cargando el coche y otros abusos ante la avalancha de eléctricos
La falta de enchufes en las calles y el precio de los cargadores privados provoca el caos ante la falta de reglamentación
La foto que acompaña a esta noticia corresponde a un usuario que quiso denunciar en Twitter una práctica que empieza a ser demasiado habitual. Un coche enchufado a un punto de carga en la calle casi dos días.
Todo indica a que el cargador era de pago, por lo que el dueño de este vehículo pagó su precio correspondiente por llenar los 40 kWh de su Kia Niro. Entre 15 y 30 euros dependiendo del precio de la electricidad, que suele oscilar entre 0,39 y 0,77 euros.
En el peor de los casos ese coche tardó en cargarse 10 horas si llegó con un 0 % de batería y ese punto de carga era de los más lentos con 3,7 kWh. Lo normal sería que fuera de 22 kWh y en un par de horas como mucho estuviese listo.
El abuso de este conducto empieza a ser el de muchos otros que reciben este mes el coche eléctrico que compraron en el último trimestre de 2022. Los descuentos y la necesidad de cerrar el año con buenos números por parte de los concesionarios, provocaron ventas masivas que no se podían entregar hasta el primer trimestre de 2023.
Profesionales
A todo esto, hay que añadir que los híbridos enchufables y los eléctricos puros fueron los vehículos más elegidos por particulares, pero también por profesionales como los taxistas que se han lanzado a por modelos de Tesla.
Europa y España empiezan a tener lo que querían, coches eléctricos y bajas contaminaciones, a cambio, un considerable atasco en las electrogasolineras de las calles y de los centros comerciales.
Los puntos de carga gratuitos han pasado de ser un reclamo a un generador de disputas entre usuarios que se pelean por poner a cargar sus coches. Los de pago se utilizan durante horas porque el problema de las plazas de aparcamiento en las calles de muchas ciudades continúa. Han descubierto que los eléctricos también ocupan un espacio.
Aparcar un eléctrico más del tiempo del necesario para la carga se debe a que además de cargar, el dueño aprovecha para tener una plaza de aparcamiento en zonas céntricas. Hay cargadores que cobran por permanecer enchufado una vez que se ha llegado al 100 %, pero no es algo habitual porque se trata de atraer usuarios y no de asustarlos con un extra.
Sin leyes
No hay normas, no hay leyes que regulen los estacionamientos junto a electrolineras porque lo que solo queda ponerse en manos del sentido común. El cambio de hábitos de un coche de gasolina a un eléctrico debe ser total y comprende este tipo de comportamientos.
La otra opción es instalar un cargador en casa aprovechando la financiación del Gobierno, pero el precio no baja de 1.800 euros y el 75 % de la subvención puede tardar dos años en llegar.
Peor lo tienen los que no tienen garaje y aparcan en la calle. Estos conductores de eléctrico dependen al 100 % de los cargadores de pago que empiezan a ser un bien escaso en las ciudades.