Un control de la Guardia Civil, muy habituales en verano
Práctico
¿Cómo sabe la Guardia Civil si has estado corriendo con el coche aunque no te haya cazado el radar?
Cualquier aficionado al automóvil y mucho más si han rodado en circuito, pueden saber en un segundos si un coche ha estado circulando por encima de los límites permitidos
Tal y como suele decirse «la policía no es tonta» y en este caso la Guardia Civil conoce una serie de detalles a través de los cuales puede conocer perfectamente si un coche que acaba de parar ha estado circulando a velocidades elevadas.
Por un lado, cuando paramos con un coche que ha estado funcionando a un régimen medio o alto el electroventilador ruge como si fuera un dragón hasta minutos después de parar el motor, pues la temperatura ha subido y necesita refrigeración.
El motor echa fuego
Es cierto que esto mismo puede ocurrir un día caluroso si hemos circulando en autopistas a velocidades legales, pero es un indicio...
Cuando hemos circulado rápido los electroventiladores rugen como si no hubiera mañana
Otra de las pistas más importante está en los frenos, cuando un conductor ha castigado mucho los frenos es habitual que las pastillas echen abundante humo, literal, e incluso si es de noche los discos se ponen rojos por el calor.
Los mismos discos de freno cuando están muy calientes parecen crepitar como una hoguera, un sonido muy característico con unos chasquidos inconfundibles y muy reveladores.
Los discos suelen ponerse al rojo tras un trabajo abusivo
Por último y casi definitivo, los neumáticos suelen delatar el tipo de conducción que han sufrido, en este caso el desgaste irregular es bastante significativo, pues los coches que suelen ir ‘ligeros’ suelen tener las zonas laterales, conocidas como hombros, bastante más desgastadas que el resto.
Neumático con los hombros muy desgastados por circular rápido
Este desgaste es fruto de que en curvas y rotondas los neumáticos tienen que sujetar el peso del coche mientras el coche está en apoyo, lo que provoca una forma muy característica que es muy sencilla de distinguir.
Por último los neumáticos de un coche que ha estado rodando realmente rápido es normal que acumulen pelotillas de goma, literal, que se quedan pegadas. Este tipo de anomalía es habitual en los coches que ruedan en circuitos, donde los neumáticos se van dejando ‘trozos’ de goma pegadas al asfalto.
El estado del neumático de una moto que denuncian la ITV, tiene hasta pelotillas de goma
Tal y como denuncian desde esta ITV, el estado en el que llegan los neumáticos de esta motocicleta indica que su propietario no ha estado circulando de broma precisamente, pues acumulan las citadas pelotillas de goma.
En cualquier caso estos indicios no son suficientes para multarnos por exceso de velocidad en carretera, salvo que los neumáticos estén destrozados, por lo que sí pueden multarnos.