En teoría hoy apenas deberían quedar fábricas de motores gasolina y diésel
Industria
¿Adiós a los coches con motor de combustión? El acuerdo secreto entre dos marcas de lujo europeas que lo desmiente
La elevada demanda de motores de combustión en el mercado ha sorprendido a numerosos fabricantes de coches, que están buscando soluciones a su error de cálculo a marchas forzadas
Durante la última década el automóvil mundial ha dado más noticias que durante sus cien años de vida anteriores. El dieselgate, protagonizado por el grupo VW en 2015, supuso el inicio de una verdadera revolución industrial para el automóvil con los ecologistas como garantes de su desaparición.
Hace ya casi cinco años que Bruselas se atrevió a poner esto en negro sobre blanco con una normativa que planteaba la completa electrificación del sector en 2035, algo que ya se creen pocos.
Hacia la hibridación
Es cierto que los fabricantes cumplieron la normativa al pie de la letra, de forma que prácticamente todos plantearon unas gamas de coches eléctricos que en paralelo supuso la ralentización del desarrollo de nuevos motores de combustible, un problema que están pagando hoy.
Imagen de los cilindros de un motor de combustión de BMW
De acuerdo con el mercado, los coches eléctricos se han convertido ya en una realidad que crece en volumen cada mes, pero mucho más lento de lo que se pensaba, lo que ha provocado que todos los fabricantes se hayan dado cuenta de que a Bruselas no le va a quedar más remedio que recular y retrasar las fechas planteadas para la implantación del coche eléctrico y el final de los de combustión.
Bruselas ya ha cedido
El problema es que ahora muchos fabricantes que detuvieron la investigación sobre motores gasolina y diésel hace años están viendo que la nueva realidad se llama hibridación y estos motores nos van a acompañar muchos más años de los que todos pensaban.
Los motores híbridos han llegado para quedarse
Así, recientemente Europa recibía con sorpresa la noticia de que Mercedes Benz estaba negociando con BMW la compra de miles de motores de gasolina para los próximos años.
En concreto se trata de un motor compacto, de cuatro cilindros con turbo que es perfecto para los coches híbridos, un tipo de propulsor que ahora mismo la marca de la estrella no tiene en su portfolio y tampoco tiene tiempo ni dinero que perder en su desarrollo.
Europa se juega el automóvil
Pero no por sorprendente este acuerdo es único, pues hace meses que Renault separaba la división de motores, Horse, de la división de automóviles y vendía una buena parte del accionariado a la marca china Geely, una jugada maestra con la que Renault prevé vender miles de motores a los fabricantes de coches europeos y no europeos que se encuentren en la misma situación que Mercedes y necesiten motores con urgencia.
Horse es la antigua división de motores de Renault
No olvidemos que fruto de un acuerdo Mercedes ya compró y utilizó en sus coches motores de la firma gala Renault que también usaban otros coches como los de la marca Dacia, sorprendente.
En este caso el acuerdo entre Mercedes y BMW es inminente y sería todo un acierto comercial que indica que los coches híbridos tienen todavía mucho recorrido por delante.