Imagen de la cadena de producción de la marca

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Industria

La marca de coches con dos plantas en España que valora vender su sede para evitar la bancarrota

Algunos fabricantes están teniendo serias dificultades para hacer frente a la caída de ventas que ha supuesto la llegada del coche eléctrico y el alza de precios

Por mucha filosofía automovilística que haya detrás de un fabricante, al final la supervivencia de las marcas de coches depende del número de vehículos que sean capaces de matricular en los concesionarios cada mes.

De nada sirve tener una gama muy electrificada o llena de modelos híbridos si no se venden coches. Cada año los accionistas ven perder valor a su dinero, en cuyo caso los directivos echan a temblar, pues saben que no hay ejecutivo que resista dos malos ejercicios consecutivos.

Lo que no son cuentas, son cuentos

Tenemos muy reciente el caso, por ejemplo, de Carlos Tavares, que pese a dar la vuelta a Stellantis y crear una de las gamas de productos más completa que ha tenido ningún fabricante, ha terminado en la calle.

El Nissan Qashqai marcó el inicio de la revolución SUV

El Qashqai ya le salvó la vida una vez a Nissan

En este caso el problema que vamos a contar afecta a otra firma, una marca asiática que ya estuvo a punto de ir a la quiebra hace años, aunque entonces hubo dos modelos que le salvaron la vida, primero fue el Micra y después el Qashqai.

Modelos estratégicos

Se trata de Nissan, una marca propiedad de Renault parcialmente que vive uno de los peores momentos de su historia. El problema es que planteó la renovación del Qashqai hace unos años de manera equivocada, con una gama de motores híbridos de gasolina que no obtuvieron la etiqueta Cero, sino la Eco, lo que le ha provocado serios problemas comerciales.

Todo ello sin olvidar un precio de sus modelos muy alejado del que los clientes están dispuestos a pagar por ellos. Ante esta situación la marca ha anunciado ya su intención de reducir sus gastos fijos, en este caso 2 millones de euros al año, lo que incluye el cierre de 7 de las 17 fábricas que tiene en todo el mundo y el despido de más de 20.000 empleados, tanto en fábricas como en oficinas.

Los cambios le han sentado fenomenal al Qashqai, especialmente los que afectan al frontal

El nuevo Qashqai no ha terminado de cuajar en el mercado

El plan incluiría cerrar plantas en Argentina, India, Sudáfrica, México, Japón y alguna más. Recordemos que la firma cerró ya la fábrica que tenía en España, en Zona Franca, aunque actualmente mantiene dos pequeñas plantas de componentes en Ávila y Cantabria.

La sede de Nissan en Japón estaría en el aire

La sede de Nissan en Japón estaría en el aire

Así las cosas, la marca contempla poner a la venta su sede, un rascacielos de 22 plantas ubicado en Yokohama, Japón, para mantener un acuerdo de alquiler con el comprador y así no tener que abandonar la sede.

El importe de la venta podría superar los 600 millones de euros, lo que le permitiría renegociar la deuda a corto plazo para intentar buscar liquidez en el mercado y financiar una futura gama de modelos, que llegaría encabezada por el nuevo Leaf eléctrico y el Micra.

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