Montaje Baliza V-16

La clave está en la precaución y en mantener una distancia adecuadaiStock Alberfb / Montaje El Debate

Dispositivos

José Abellán, cardiólogo: «Las nuevas balizas pueden anular el efecto de los marcapasos»

Tal y como detalla, cuando un marcapasos detecta un campo magnético relevante, «se pone en modo magnético y se reconfigura temporalmente»

La implantación obligatoria de las nuevas balizas luminosas V16 para los conductores en España ha abierto un debate sanitario poco conocido hasta ahora. Estos dispositivos, diseñados para señalizar averías o emergencias en carretera, incorporan en muchos casos imanes potentes para fijarse al techo del vehículo. Esa característica, aparentemente inocua, puede tener implicaciones para las personas con marcapasos o desfibriladores implantables.

Un cardiólogo ha alertado de que el riesgo no reside ni en la antena ni en el sistema electrónico de la baliza, sino en el imán que incluyen la mayoría de estos dispositivos. Según explica, los campos magnéticos intensos pueden interactuar con los implantes cardíacos y alterar su funcionamiento de forma transitoria.

Las personas portadoras de marcapasos o desfibriladores dependen de estos dispositivos para mantener el ritmo cardíaco. En el ámbito médico, los cardiólogos utilizan campos magnéticos para programarlos o comprobar su funcionamiento en situaciones concretas.

Tal y como detalla el especialista, cuando un marcapasos detecta un campo magnético relevante, «se pone en modo magnético y se reconfigura temporalmente», lo que implica que el dispositivo «se vuelve sordo al corazón del paciente». Esta configuración es segura en un entorno hospitalario o en una consulta, pero no es la más adecuada para la vida diaria.

El problema surge si un imán potente se coloca cerca del pecho, justo donde suele estar implantado el dispositivo.

Un efecto temporal, no una avería

El cardiólogo subraya que este contacto no rompe ni estropea el marcapasos. Se trata de una reprogramación temporal que dura únicamente mientras el imán permanece cerca del implante. Aun así, el riesgo existe si la baliza se apoya directamente sobre el pecho del paciente.

Por el contrario, no hay peligro al manipularla a cierta distancia, ya que el campo magnético pierde intensidad rápidamente.

Recomendaciones para los pacientes

  • Mantener la baliza alejada del pecho, a una distancia de entre 20 y 30 centímetros, una separación que considera «más que suficiente».
  • Manipular el dispositivo con el brazo contrario al lado donde se encuentra el implante, con el fin de maximizar la distancia.

Un debate abierto sobre su uso

El cardiólogo concluye que, en términos estrictamente médicos, no hay evidencia de que estas balizas puedan romper un marcapasos o provocar un fallo permanente. Aun así, cuestiona si resulta razonable exigir que personas con problemas cardíacos manipulen estos dispositivos en situaciones de estrés, como una avería en carretera.

En cualquier caso, insiste en que el riesgo es comparable al de otros aparatos cotidianos que generan campos magnéticos y que la clave está en la precaución y en mantener una distancia adecuada.

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