Esta medida pondría límite a la subida de precios sin control

Esta medida pondría límite a la subida de precios sin control

Carburantes

¿Debería el Gobierno topar el precio de los combustibles para evitar abusos como ya hacen otros países europeos?

Se trata de una medida que evita abusos sobre los precios de los carburantes en las gasolineras, aunque también tiene consecuencias negativas

La guerra en Irán ha abierto un período de incertidumbre económica en el mundo como jamás habíamos conocido, el precio de la energía se ha disparado muy por encima de lo que preveían todos los agentes involucrados en el problema.

Estados Unidos ha respondido presionando a los países aliados para aumentar su producción de petróleo e incluso a liberar las reservas estratégicas que cada país mantiene para asegurar su propio consumo de crudo, lo que no impide que el carburante siga subiendo.

Ascenso sin límite

En España el Gobierno puso en marcha hace unas horas un sistema de ayudas que pasa por la reducción de los impuestos a la gasolina y el diésel, un sistema que debería funcionar excepto si las petroleras las que ‘empujen’ hacia arriba el precio de los combustibles, tal y como está ocurriendo.

La clave del problema es que los precios sigan subiendo

La clave del problema es que los precios sigan subiendo

Frente a esta situación algunos países europeos han respondido topando el precio de los carburantes, es decir fijando un precio máximo al litro de combustible que deben seguir todas las distribuidoras de carburante, es decir todas las empresas de gasolineras.

El resultado ha sido bien distinto en función del modelo elegido. En Hungría, donde el país fijó un precio máximo para el litro de combustible de 1,16 euros para la gasolina y el diésel ha sido un desastre completo, de hecho ha provocado el cierre de numerosas estaciones de servicio que compraban más caro el carburante de lo que luego lo vendían.

Efectos negativos

En Eslovenia la respuesta pasó por topar el beneficio por litro, en este caso permitían un margen de 6 céntimos por litro en función del precio internacional, lo que funcionó algo mejor. Croacia por su parte apuesta por fijar el precio máximo cada dos semanas, lo que provoca problemas internos pero ha permitido tener los precios más bajos de toda la UE.

En Francia el resultado está siendo positivo

En Francia el resultado está siendo positivo

Por último el modelo francés es más conciliador y ha llegado a acuerdos puntuales de precios con gasolineras y distribuidores que por el momento están respetando, limitando el precio a 1,99 euros. Veremos la evolución de precios en España para conocer cual es la situación real del sector y evitar así los abusos.

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