La producción de coches eléctricos es ya inmediata en Martorell
Industria
VW convierte a España en su polo eléctrico más potente con la fabricación de 4 nuevos modelos
El grupo VW ha invertido en España más de 10.000 millones de euros para la fabricación de esta nueva generación de coches eléctricos para todo el mundo
El 17 de marzo de 2023, cuando el Rey Felipe VI y Pedro Sánchez asistían a la colocación de la primera piedra para la fábrica de baterías de Sagunto junto al CEO del Grupo Volkswagen entonces, Herbert Diess, pocos fueron capaces de valorar una decisión que trascendía lo puramente económico, pues esta planta de baterías supone el pasaporte de España a la electrificación del automóvil durante los próximos años.
Traducido a un lenguaje coloquial esto supone que las fábricas españolas del grupo germano aseguran la carga de trabajo para los próximos años, lo que asegura también miles de puestos de trabajo.
Futuro por delante
Aunque entonces no lo sabíamos, los planes del grupo pasaban por electrificar en profundidad las plantas de Seat en Barcelona y la de VW en Landaben, Navarra, que van a asumir la producción de casi todo el polo de coches eléctricos urbanos del grupo.
VW ID.Polo, uno de los eléctricos que se fabricarán en España
A falta de algún otro modelo que pueda ‘caer’, pues ya se habla de un pequeño Audi eléctrico sustituto del A1, estas plantas producirán cuatro modelos eléctricos en un volumen que podría llegar a los 800.000 vehículos al año si todo fuera según lo previsto.
Hasta 800.000 coches al año
Martorell ya ha puesto en marcha la zona de ensamblaje de baterías para ‘dar de comer’ a la línea de producción del nuevo Cupra Raval, el primer coche made in Spain eléctrico que se producirá en territorio español. Después comenzará la fabricación del VW ID. Polo, entre ambos coches deberían sumar una producción anual de hasta 400.000 vehículos al año, casi un cuarto de los coches que se producen en España.
La planta de VW en Navarra, por su parte, acogerá de la fabricación de dos compactos eléctricos con carrocería tipo SUV, en concreto se trata del VW ID Cross y del Skoda Epiq, entre ambos la producción prevista podría alcanzar unos 300.000 vehículos a año.
Skoda Epiq, el SUV urbano de Skoda fabricado en Navarra
Como hemos dicho, este ecosistema productivo podría completarse con un modelo de la marca Audi, que podría terminar en Martorell. La planta de baterías de Sagunto dará de comer a todo este sistema productivo eléctrico que va camino de convertir a España en una potencia europea de coches eléctricos junto a las inversiones anunciadas por Stellantis y por Renault.
Hay que tener en cuenta que los fabricantes han elegido España tanto por la mano de hora más barata que en Europa, como por las energías renovables, que permiten bajar tanto el coste de producción como las emisiones por coche producido.
Se trata de una nueva generación de coches urbanos y SUV urbanos eléctricos que comparten tecnología, aunque cada modelo personalizado en función del logo que luce en el capó, una apuesta arriesgada que cuenta con que la demanda de coches eléctricos eclosione en cualquier momento.
Una inversión de más de unos 10.000 millones de euros si sumamos los 4.000 de Martorell más los 4.500 de Sagunto y los 1.000 de Navarra.