La medida afectaría al gasóleo de forma inmediata
Carburantes
Si fuera por Bruselas y el Gobierno, el gasóleo sería hoy 11 céntimos más caro por litro en España
La UE lleva años intentando que España elimine las ayudas al gasóleo, una decisión que el Gobierno de Pedro Sánchez ha llevado ya dos veces al Congreso
El precio de los carburantes se ha convertido en un problema de primer orden en Europa, más allá de la subida y del problema que supone para los domicilios, el aumento del precio del carburante repercute en un incremento del precio de todo, pues casi todos los productos viajan por carretera, lo que produce un aumento automático de la inflación.
Malo para todo
Pese a ello no debemos olvidar que Bruselas lleva más de dos años presionando a España para subir el precio del gasóleo, en concreto lo que quiere es que España elimine los beneficios fiscales del gasóleo que están vigentes desde los años 80, cuando en Europa se apostó por ayudar a este carburante para incrementar su uso entre los vehículos de uso industrial y doméstico.
El gasóleo cuenta con desgravación fiscal desde los años 80
Así las cosas, Bruselas ha logrado los últimos años que el resto de países de la Unión Europea hayan anulado ya esta subvención, pero en España y pese a que el Gobierno de Pedro Sánchez lo ha intentado pasar por el Congreso en dos ocasiones, donde lo ha bloqueado el PNV rompiendo la disciplina de voto de los partidos que permitieron la investidura.
En España la oposición de autónomos y empresarios está detrás del rechazo a esta modificación sobre el precio de los carburantes que afectaría a todos los conductores, a cambio Bruselas ha bloqueado la última transferencia de los fondos Next Generation de ayuda a la industrialización y la descarbonización de los países miembros de la Unión Europea.
Sánchez y Von der Leyen aportaron por penaliza el gasóleo
Si en algún momento Bruselas o el PSOE logran terminar con esa ayuda fiscal, los carburantes subirían inmediatamente 11 céntimos por litro, un descuento que se aplica solo sobre el gasóleo.
La última partida de fondos Next Generation suponen entre 1.000 y 1.100 millones de euros, la quinta transferencia de las asignadas por Bruselas a España pero que por el momento sigue bloqueada.
La clave es que la UE quiere terminar con los vehículos de gasóleo lo antes posible para favorecer la implantación del coche eléctrico, tal y como es su voluntad desde hace ya tiempo.