A principio de este siglo los diésel eran una legión

A principio de este siglo los diésel eran una legión

Práctico

La avería generalizada por la que los diésel están dejando de ser una buena opción de compra, incluso usados

Pese a seguir siendo los mejores motores que existen, los coches diésel parecen haber caído en desgracia y apenas se venden

Aunque a día de hoy los coches diésel solo suponen un 5 % del mercado, hubo unos años en que este tipo de mecánicas alimentadas por gasóleo suponían entre un 60 y un 70 % de las matriculaciones, una cuota que a día de hoy parece increíble.

Esto ha provocado que hoy todavía haya un 60 % de coches diésel en funcionamiento en España, millones de vehículos que en buena parte han sido obligados a trasladarse a ámbitos rurales por las emisiones contaminantes.

Hay millones de coches diésel

El paso de los años está provocando también que estos coches diésel comiencen a sufrir una avería que, por desgracia, es relativamente habitual. La avería está relacionada con el filtro de partículas, con el mal uso, termina por ‘toparse’, es decir, la suciedad termina por atascarlo y provoca una avería de consideración.

El filtro de partículas se atasca y el coche no arranca

El filtro de partículas se atasca y el coche no arranca

Este es el final de un proceso que podemos revertir, para ello conviene evitar los trayectos cortos a diario en los que ni el motor ni el escape alcanzan temperatura.

El filtro se atasca

Para saber por qué ocurre, conviene saber como funciona este filtro, cuya misión es ‘capturar’ las emisiones contaminantes y almacenarlas, para eliminarlas periódicamente por un proceso químico para el que es necesario que el motor haya alcanzado la temperatura de funcionamiento óptima.

Si no alcanzamos este punto, el filtro termina por obturarse y provocar una avería generalizada del motor. La solución está precisamente en hacer recorridos largos y revolucionar el motor para que se limpie el sistema.

Los HDi de Peugeot y Citroën gastaban incluso menos que los TDi

Siempre recorridos largos y con el motor revolucionado

En caso contrario, tendremos que llevarlo a un taller donde tendrán que desmontarlo y limpiarlo, lo que puede costarnos unos 100 euros, mucho menos que la avería si seguimos usando el coche, que puede ser de más de 1.000 euros.

Además de un testigo en el salpicadero que se enciende cuando el filtro se está obturando, el vehículo diésel da otra serie de síntomas, como por ejemplo un aumento del consumo y una pérdida de rendimiento, señales inequívocas de que algo va mal.

Un testigo como este es siempre una mala noticia

Un testigo como este es siempre una mala noticia

El problema es que los diésel que se venden ahora suelen tener ya kilómetros y este filtro suele estar 'tocado'; hay que tener en cuenta que fue una solución que implementaron los fabricantes para evitar las emisiones ante la presión de Bruselas hace ya una década, por lo que afecta a todos estos vehículos de gasóleo.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas