Incendio reciente en la sierra de Madrid que no está causado por la furgoneta, sino por los arcenes sucios
Legislación
La regla de los 3 y los 8 metros que ninguna carretera cumple originó el brutal incendio de Madrid
El Reglamento de Carreteras establece con claridad la distancia que debe haber entre la calzada y la vegetación para evitar incendios, pero basta salir a carretera para ver que no se respeta
Hace solo unos días que Madrid vivía uno de los peores incendios de su historia; el supuesto origen estuvo en un coche que echó a arder en plena carretera y el conductor decidió abandonarlo en el arcén. Tal y como dijo un testigo, literalmente «salió corriendo del lugar».
El arcén debe ser un lugar seguro y preparado para emergencias y, en este caso, tal y como se demostró, no lo era. Más que nada porque un incendio es una emergencia relativamente habitual y encontrarse con vegetación cerca del arcén hace que no sea seguro, tal y como se demostró.
La regla del 3 y del 8
Basta acudir al Reglamento General de Carreteras para descubrir que la distancia entre el final del arcén y la vegetación debe ser de al menos tres metros en las carreteras nacionales, una distancia que se amplía a ocho metros en las autopistas y autovías.
La infografía explica las zonas de limpieza
De hecho, debe existir una zona de servidumbre o de seguridad de 25 metros en la que debe evitarse la presencia de vegetación y de elementos que ardan con facilidad, tal y como establece la normativa vial (Ley 37/2015 de Carreteras y Real Decreto 1812/1994), que aclara también que la medida no empieza en la línea blanca que delimita el arcén, sino donde termina la infraestructura física de la carretera.
Arcén y más allá
Basta salir a cualquier carretera, independientemente de la titularidad de la misma, para descubrir que la distancia entre el final del arcén y la vegetación difícilmente es mayor de un metro, y eso con suerte.
La distancia a la vegetación no se respeta en las autopistas
El problema es que es cierto que se desbrozan las carreteras, pero se trata de un trabajo de mantenimiento que, en el mejor de los casos, se hace una vez al año y no se repite durante toda la temporada.
En las carreteras nacionales tampoco hay distancia a la vegetación
Una circunstancia que pone los incendios en bandeja, independientemente de que sean eléctricos o de gasolina; los coches y los camiones siempre han ardido y van a seguir ardiendo.
Obviamente, se trata de un problema que depende de la administración que ostente la titularidad de la carretera, ya sea el Gobierno, la provincia, el municipio o la comunidad autónoma.