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La profesora Sofía CorradiEFE

Sofía Corradi (1934-2025)

La «madre» del programa Erasmus

Una frustración por ver convalidado en Italia un máster obtenido en la Universidad de Columbia motivó un compromiso iniciado en los sesenta y materializado en los ochenta

Nació el 5 de septiembre de 1934 en Roma, donde falleció el 17 de octubre de 2025

Sofia Corradi

Académica

Licenciada en Derecho, máster por la Universidad de Columbia, docente de Ciencias de la Educación en la Universidad de Roma 3 entre 1980 y 2004, fue, en los sesenta, asesora de la Conferencia de Rectores Italianos. Desde ese cargo sentó las bases del programa Erasmus, mérito por el cual le fue concedido en 2016 el Premio Internacional Carlos V.

Los orígenes lejanos del Programa Erasmus hunden sus raíces en un «enfado» de la joven Sofia Corradi. Roma, finales de la década de los 50. Una estudiante de Derecho de la Universidad La Sapienza se presenta en una ventanilla del rectorado para solicitar que le convaliden los exámenes realizados durante su año de estudios en el extranjero. «Universidad de Columbia». «Nunca la he oído nombrar» respondió el empleado de la ventanilla, sacudiendo la cabeza. Que estimó oportuno añadir una impertinencia: «no es porque haya viajado por el mundo que pueda pretender que le demos un título»

La estudiante se tragó su rabia, se puso manos a la obra y se licenció en Derecho con éxito y rapidez. Diez años después, la antigua becaria Fulbright -que le permitió ampliar estudios en la famosa universidad neoyorquina- fue nombrada asesora de la Conferencia de Rectores Italianos. Desde esa atalaya elaboró un memorándum en el que sugirió la convalidación de los periodos académicos transcurridos en el extranjero. «El estudiante, aunque no pertenezca a una familia residente en el extranjero, puede solicitar realizar parte de su plan de estudios en universidades extranjeras, presentándolo previamente para su aprobación al Consejo de Facultad. El Consejo de Facultad podrá declarar la equivalencia, que se hará efectiva una vez que el estudiante haya presentado la documentación de los estudios realizados en el extranjero». Ese fue el primer paso, todavía a nivel italiano.

El primer éxito de Corradi -logrado a base de incordiar a los rectores, inicialmente preocupados por «defender su propio terreno», como ella misma contaba, según Il Corriere Della Sera, fue la adopción de un proyecto piloto que incentivaba la movilidad estudiantil sin llamarla por su nombre. El siguiente paso era la europeización del proyecto: un reglamento bruselense de 1976 lo estimuló. Hasta que, el 15 de junio de 1987, Erasmus vio finalmente la luz. Hasta la fecha se han beneficiado de él alrededor de 16 millones de estudiantes.