Fundado en 1910

Andrés de la OlivaFoto: Archivo Fotográfico Universidad de Navarra (optimizada con IA)

Andrés de la Oliva (1946-2025)

Maestro del Derecho procesal

Autor de una sesentena de libros, su magisterio trascendió las fronteras españolas

Andrés de la Oliva Santos

Nació en 1946 en Madrid, donde falleció el 19 de octubre de 2025

Catedrático de Derecho procesal desde 1976 -primero en Santiago de Compostela, más adelante en Zaragoza y Alcalá de Henares, por último, en la Universidad Complutense desde 1984, fue elegido miembro de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación en 2015. Fue también vocal de la Junta Electoral Central y del Consejo General del Poder Judicial.

«Espero que, pese a su longitud y defectos, este discurso no haya inducido paradójicamente a muchos de Vds. a un estado de dormición. Mas, si así fuese, ninguno de los adormilados debería ver menoscabada la efectividad de sus derechos y sólo yo merecería reproche». Así concluyó el catedrático de Derecho procesal Andrés de la Oliva Santos su discurso de ingreso -titulado Vigiliantibus non dormientibus iura succurunt: actualidad de lo clásico y practicidad de la teoría- como miembro de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, allá por 2015.

Esa combinación de fino sentido del humor con rigor intelectual fue uno de los rasgos definitorios del profesor De la Oliva, cuya carrera hunde sus raíces en una licenciatura en Derecho obtenida a los 21 años en la Universidad de Navarra. Después llegó la primera plaza docente como profesor agregado en la Universidad Complutense que, a su vez precedió a las cátedras de las universidades de Santiago de Compostela, Zaragoza y Alcalá de Henares, antes de volver en 1984, ya para siempre, a la cátedra de la institución madrileña.

Desde esa atalaya, que simultaneó con plazas de vocal en la Junta Electoral Central (1983) y el Consejo General del Poder Judicial (1990-1996), De la Oliva ejerció un influyente magisterio en el Derecho procesal español que se percibe, sin ir más lejos, en la Ley del Enjuiciamiento Civil, aprobada en 2000. Su fama, empero, trascendió las fronteras españolas: lo corrobora la larga lista de instituciones académicas extranjeras a las que pertenecía.

Dirigió, por ejemplo, el trabajo El Derecho Procesal Civil Europeo y la implantación de la e-Justicia en la Unión Europea financiado por la Comisión Europea y desarrollado por un equipo de especialistas en Derecho procesal de siete universidades españolas (Almería, CEU-Cardenal Herrera, Granada, Jaén, Rey Juan Carlos, Valencia y Valladolid), cinco universidades italianas (Bolonia, Brescia, Florencia, Pavía y Urbino) y dos universidades francesas (París I-La Sorbonne y París X-Nanterre). Al final, su número de publicaciones académicas sobrepasaba los 170 y los libros de su autoría sumaban una sesentena.