Ricardo Pachón
Ricardo Pachón Capitán (1937-2026)
El productor de Camarón y de algunos otros
Sus trabajos contribuyeron a la difusión del flamenco, aunque no siempre estuvieron acompañados por el éxito comercial
Licenciado en Derecho, funcionario por oposición, tanto desde el servicio público como desde el sector privado, contribuyó a la difusión del flamenco.
No es lo habitual que un productor de flamenco curse una licenciatura en Derecho. Más acorde es que opositase a una plaza en el Área de Cultura en la Diputación de Sevilla, posteriormente prestase sus servicios en la Junta de Andalucía y, por último, en Radio Televisión Española. En este último destino pudo, por fin, Ricardo Pachón Capitán demostrar la plenitud de su talento, realizando, por cuenta del servicio público, documentales y programas relacionados con el flamenco, su gran pasión.
Sin embargo, a título individual, ya desde principios de los años 70 inició su trayectoria como productor del grupo 'Smash'. Fue en esa época cuando conoció a Manuel Molina –integrante del dúo Lole y Manuel, junto a su entonces mujer, Lole Montoya– y le convenció a para que entrara a formar parte del grupo: era la forma de introducir influencias flamencas en el rock andaluz.
En paralelo, produjo al grupo 'Imán' en sus inicios, potenciando más adelante su fama al responsabilizarse de buena parte de los discos más representativos del 'Nuevo flamenco', una tendencia que le reportó pocos beneficios. Hablando en claro: el éxito comercial no acompañó a la iniciativa. Pese a este fracaso, su carrera se vio compensada por el éxito que alcanzó produciendo casi una decena de discos de Camarón de la Isla, empezando por La leyenda del tiempo y siguiendo por Soy gitano, de 1989, en colaboración con la Royal Philarmonic Orchestra. Una producción que arrasó en lo tocante a las ventas. Pachón también produjo, entre otras artistas a Rocío Jurado en una ocasión.
Volviendo a su faceta de director de documentales, cabe destacar Triana pura y pura, centrada en la expulsión de los gitanos del barrio de Triana de Sevilla y lo que ese episodio significó para el flamenco, especialmente para su esencia. El documental fue nominado para los Premios Goya.