Fundado en 1910

Nancy Kissinger, junto a Henry KissingerEfe

Nancy Kissinger (1934-2026)

Casi una primera dama

Presenció importantes reuniones diplomáticas y dominó la vida social de Nueva York

Nancy Sharon Maginnes nació el 13 de abril de 1934 en Nueva York y falleció el 20 de agosto de 2026 en South Kent (Connecticut).

Nancy Kissinger

Formada en Harvard y en Berkeley, trabajó para Nelson Rockefeller antes de abandonar su carrera al unir su destino al de Henry Kissinger, de quien fue, además de esposa, influyente consejera.

Cuenta The New York Times que, allá por 2007, uno de sus reporteros entró en una tienda de Damasco; el dueño señaló en la pared fotografías de personajes conocidos que habían comprado sus muebles y telas. «Ese es Jimmy Carter», dijo, «ese es Warren Christopher [secretario de Estado durante el primer mandato presidencial de Bill Cliy esa es Nancy Kissinger». La prueba de que nació siendo Nancy Sharon Maginnes era algo más que la segunda esposa del todopoderoso Henry Kissinger.

Hija de un influyente abogado neoyorquino —que también destacó en la práctica del fútbol norteamericano—, Nancy Maginnes tuvo a su futuro marido como profesor en Harvard, antes de volver a encontrarse con él en el verano de 1964. Estaba entonces cursando un doctorado en Historia en la Universidad de California, Berkeley, cuando Henry Kissinger la convenció de regresar a Nueva York para trabajar con Nelson Rockefeller, a la sazón gobernador del Estado neoyorquino. El también futuro vicepresidente de Nixon le encomendó organizar la vertiente internacional de la Comisión sobre Decisiones Críticas para los estadounidenses.

Fue en esa época cuando empezó a frecuentar a Kissinger, ya divorciado de Ann Fleischer, su primera mujer y madre de sus dos hijos. Por fin decidieron casarse en Arlington, Virginia, el 30 de marzo de 1974. Henry tenía 50 años y Nancy 39 cuando se casaron el 30 de marzo de 1974 en Arlington, Virginia. El matrimonio se anticipó a los rumores y frustró los planes de los paparazzis: ese mismo día el secretario de Estado convocó a la prensa para dar cuenta de sus últimas conversaciones con el ministro de Defensa de Israel, Moshe Dayan.

En otoño, Nancy acompañó a su marido en una gira por una docena de capitales de medio mundo, entre ellas Moscú, donde conoció a Leonid Brézhnev. Había ingresado en la élite planetaria para no abandonarla, pues la influencia de su marido no decayó, ni mucho menos, tras dejar la secretaría de Estado en 1977.

Antes, al contrario. Nancy Kissinger supo cuál era su papel: en la sombra y dando su opinión discretamente, siendo, tal y como tituló el semanario People, su «alma gemela intelectual» y «embajadora itinerante». «Era mi conciencia», admitió el veterano político en el último tomo de tus memorias. En paralelo, Nancy Kissinger, dama distinguida, supo dominar la escena social de Nueva York durante décadas desde sus 183 centímetros de estatura y vistiendo generalmente modelos de su gran amigo Óscar de la Renta. Era difícil «hacerle la competencia» en las fiestas de la Gran Manzana. También en las cenas de Estado en la Casa Blanca. Bajo no se sabe cuántos presidentes.