Aquilino Polaino
Aquilino Polaino (1945-2026)
El psiquiatra de la dignidad
Vapuleado mediáticamente por la progresía durante los debates sobre el matrimonio homosexual, no se arredró y prosiguió su inmensa carrera académica
Aquilino Polaino Lorente
Psquiatra
Se licenció en Medicina por la Universidad de Granada en 1968 –el doctorado lo obtendría en Sevilla tres años después– y en Psicología clínica por la Universidad Complutense. Asimismo, obtuvo otra licenciatura en Filosofa por la Universidad de Navarra. Tras varios años como catedrático en la Complutense, en 2003 se incorporó la Universidad San Pablo CEU para dirigir su Departamento de Psicología. Era miembro de la Academia Hispanoamericana de Doctores.
El catedrático de Psicopatología Aquilino Polaino Lorente se convirtió en una figura pública en la primavera de 2005, cuando en España se debatía el proyecto de ley para legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, una de las medidas estrella del primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Polaino había sido llamado a declarar en sede parlamentaria, como experto, por el Partido Popular.
Expuso sus tesis ante la Comisión de Justicia del Senado. Principalmente alegó, apoyado en su experiencia –más de 20.000 horas tratando a pacientes gays–, que consideraba la homosexualidad como una patología, mostrándose, además, partidario de las terapias de conversión para quien lo desease. Opiniones rebatibles –la Organización Mundial de la Salud había retirado en 1990 la homosexualidad de su lista oficial de enfermedades– pero en ningún caso ofensivas.
Pues bien, Polaino, por ejercer su derecho a la libertad de expresión, tuvo que padecer un intenso vapuleo mediático, ataques personales incluidos. Por parte de la progresía, como era de esperar –Benjamín Prado llegó a tildarle de «profesor chiflado» en las páginas de El País–, pero también por parte de un Partido Popular que, impregnado de complejos, cuyos dirigentes se desmarcaron públicamente de él, pese a haberle convocado, a sabiendas de que su posicionamiento no era ningún secreto en los ambientes académicos. En todo caso, el lobby gay logró rematar su victoria legislativa imponiendo la intimidación en el debate público.
Mas sería injusto reducir la figura de Polaino a aquella caza de brujas. Nacido en Cazorla en 1945, se licenció en Medicina por la Universidad de Granada en 1968 –el doctorado lo obtendría en Sevilla tres años después– y en Psicología clínica por la Universidad Complutense. Asimismo, obtuvo otra licenciatura en Filosofa por la Universidad de Navarra. Tras varios años como catedrático en la Complutense, en 2003 se incorporó la Universidad San Pablo CEU para dirigir su Departamento de Psicología.
Al margen de su producción científica, Polaino dejó libros más divulgativos como Una vida robada a la muerte o En busca de la autoestima. También dejó interesantes reflexiones sobre la envidia en su discurso de ingreso en la Academia Hispanoamericana de Doctores, pronunciado en noviembre del pasado año. «La persona envidiosa reconoce los valores que tiene el otro, y que están ausentes en su persona. Y en su interior barbota lacerante la pregunta ‘¿Por qué él sí y yo no?’. Una pregunta que exige ponerse en pie de igualdad con la persona envidiada. (Una igualdad sin fundamento, pero que saldrá garante de las futuras comparaciones). Ante la imposibilidad de resolver tanta amargura, se dirá a sí mismo: ‘Pues, entonces, ni él ni yo’. Es el argumento emblemático que alimenta la decisión de la venganza». Es el legado de un humanista contemporáneo.