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HorizonteRamón Pérez-Maura

Sí, todavía hay mártires por declarar

Se dice que los tenían en un campo de concentración que eran las caballerizas del Palacio Real de La Magdalena. No sé con qué campo de concentración podrían empatar a las caballerizas. ¿Cuántos muertos hubo allí? Pues eso

Tengo dicho que un Papa que lleva en su cruz pectoral una reliquia de Anselmo Polanco, obispo de Teruel, que fue mártir en nuestra Guerra Civil española, es un Papa que tiene poco terreno para el entendimiento con este Gobierno sectario. Ayer lo confirmamos con creces. Como ha informado El Debate, el Papa León XIV ha firmado este viernes el decreto de martirio del sacerdote Francisco González de Córdova y 79 compañeros mártires, que dieron su vida por la fe en la diócesis de Santander entre 1936 y 1937. El Pontífice lo ha aprobado después de recibir en audiencia al prefecto del dicasterio para la Causa de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro. ¿Cree alguien que el Papa León no sabe que esto no agrada al Gobierno español? ¿Volverá Félix Bolaños al Vaticano a retirar la invitación al Papa –que ya había hecho el Rey– para que no visite España el mes que viene? No. Aunque todavía creen que pueden ganarle el relato.

Debo confesar que este anuncio del Papa me impresiona de forma especialmente cercana. Muchos de esos mártires lo fueron en el Cabo de Faro Mayor, a las afueras de Santander. Era un lugar al que nos llevaban con frecuencia a mis hermanos y a mí en nuestra infancia. Un acantilado espectacular en el que había una placa que yo intenté empezar a leer con mis primeras letras. Un buen día, una persona que se dio cuenta de mis esfuerzos, me la leyó y me explicó lo que allí se decía. Ha pasado más de medio siglo y no recuerdo la literalidad, pero sí que allí se contaba cómo se había arrojado al mar por aquel acantilado a mártires de la fe. Los que, gracias a Dios, ahora ha recordado el Papa León XIV. Y digo gracias a Dios, porque como ustedes pueden imaginarse, recordarlos con una placa en Santander sería delito. La placa se retiró hace años.

Un embajador de España me recordaba ayer a la «madre de grandes amigos míos, que nunca volvió a subir al faro después de la guerra por el recuerdo terrible de gente que conocía y fue allí sacrificada.» Pero muy interesante también es la referencia del Vaticano a que «algunos fueron arrojados al mar con las manos y los pies atados y una piedra atada al cuerpo; otros, desaparecidos en el barco-prisión Alfonso Pérez; otros más, asesinados y quemados; algunos murieron en una especie de campo de concentración». Permítanme una referencia al Alfonso Pérez y al campo de concentración.

La historia del Alfonso Pérez lleva dos o tres años intentando recuperarse por cuatro personas de bien: Héctor Ara, Antonio de los Bueis, Alberto Vallejo y Antonio Soler. Ellos han reeditado la obra de Ramón Bustamante Quijano, Abordo del Alfonso Pérez, que fue uno de los prisioneros del barco que sobrevivió y que es un alegato demoledor contra la barbarie del Gobierno republicano. Y que también se cuenta un poco en Santander, 1936 el gran libro de Álvaro Pombo. En mi familia, el Alfonso Pérez dejó otro tipo de marca. Afortunadamente no tuvimos abordo ningún familiar directo. Pero el Alfonso Pérez que daba nombre a ese barco era Alfonso Pérez Sanjurjo, primo hermano de mi abuelo Ramio Pérez Herrera. A Alfonso Pérez le dieron el paseo en su casa de campo a las afueras de Madrid. Pero a esos muertos ya no los puede recordar nadie. Por ley.

Termino. Celebro que el Vaticano hable de «campo de concentración». Porque en el otro campo, el ministro Ángel Víctor Torres ha tenido la brillante idea de que su Ministerio de Memoria Democrática declare lugar de «memoria democrática» el Palacio de La Magdalena de Santander que no tuvo nada que ver con la Guerra Civil. Sí parece que después de que Santander pasara a manos de los nacionales en el verano de 1937, las caballerizas de La Magdalena, que están lejos de ser contiguas al palacio como sabe cualquiera que haya pasado por allí, fueron lugar de detención. ¿Qué tienen de extraño esas detenciones después de los hechos que acaba de denunciar el Vaticano? Se dice que los tenían en un campo de concentración que eran las caballerizas del Palacio Real de La Magdalena. No sé con qué campo de concentración podrían empatar a las caballerizas. ¿Cuántos muertos hubo allí? Pues eso.