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en el recuerdoAlfonso Ussía

Lepanto

No entiendo el «buenismo» de los que consideran ofensivo que los Reyes Católicos terminaran con la invasión árabe culminando la reconquista, y los que pretenden ocultar que la escuadra de la cristiandad al mando de Don Juan de Austria diera por retambufa a la escuadra turca de Sulimán

La batalla de Lepanto y sus maravillosas consecuencias –cortar en seco el avance del imperio turco y del islam por Europa-, molesta mucho a este grupete de sanchistas y comunistas que gobiernan en España. De ahí los esfuerzos que han acumulado para no celebrar el 450 aniversario de la gran gesta, comandada por Don Juan de Austria en el golfo de Lepanto.

Don Juan de Austria, hijo natural de Carlos I de España y V de Alemania, el Emperador por excelencia, que tuvo el buen gusto de despedirse de la vida en el Monasterio de Yuste. Su hijo, Felipe II, era físicamente igual de tapón que su padre, Carlos I, y sentía por su hermano natural una mezcla de admiración y de envidia. Don Juan de Austria, para aquella época, era un gigante que se acercaba a los 190 centímetros de estatura. Pero su estatura histórica ha sido infinitamente más grande. Don Juan mandó la más poderosa escuadra para derrotar a los turcos, que enfrentaron a las naves de la cristiandad una escuadra tan fuerte como la de los buenos. Y séame permitida esa simpleza. Los buenos eran nuestros antepasados y lo malos, los turcos.

Don Juan de Austria se rodeó de tres grandes capitanes. Don Luis de Requeséns, don Alvaro de Bazán y el italiano don Juan Andrea Doria. Entre los combatientes cristianos, don Miguel de Cervantes. El Mediterráneo, el Mare Nostrum enrojecido de sangre, heroísmo y furia. Sin la victoria de Lepanto, el Mare Nostrum sería de ellos, no nuestro, y nuestras mujeres llevarían «burka». La civilización cristiana triunfó al mando de don Juan de Austria, y los turcos retornaron a sus lares, de los que nunca tendrían que haber salido.

No entiendo el «buenismo» de los que consideran ofensivo que los Reyes Católicos terminaran con la invasión árabe culminando la reconquista, y los que pretenden ocultar que la escuadra de la cristiandad al mando de Don Juan de Austria diera por retambufa a la escuadra turca de Sulimán. Respecto a la reconquista, bueno es recordar a los analfabetos, que hallándose el rey visigodo don Rodrigo tocándose el violón en el año 711, la península ibérica fue sangrientamente invadida por los árabes. España fue invadida y sometida, y España los devolvió a sus lugares ocho siglos más tarde. Si bien, muchos se quedaron, como recuerda la soleá del gran Fernando Villalón, el poeta de las marismas del Guadalquivir.

¡Islas del Guadalquivir,
Donde se fueron los moros
Que no se quisieron ir!

Sucede que en la actualidad, los comunistas de Podemos y los separatistas que apoyan al Gobierno, quieren silenciar la grandiosa Historia de España. Están colaborando con una nueva invasión, aparentemente pacífica, porque odian a España y su Historia con todo su ser.

España venció a los árabes, y España venció al comunismo en el campo de batalla. Por ello, hay que terminar con España. Sucede que no estamos los españoles como Don Rodrigo, tocándonos el violón. Conocemos sus planes y sus artimañas. Y en esta ocasión, aunque la mitad de los españoles voten a los traidores, estamos preparados. Ellos no quieren celebrar la grandeza de Lepanto, porque si algún podemita o sanchista fuera capaz de combatir en una nueva batalla naval, lo haría embarcado en las naves otomanas e islamistas.

Así de sencillo y claro.

  • Publicado en la web de Alfonso Ussía el 9 de octubre de 2021