Cartas al director
El perfecto mentiroso
Es increíble ver cómo algunos mentirosos consiguen que la gente trague sus mentiras más inverosímiles y dañinas, mientras que, a otros, con unas más compasivas, nadie les crea. Qué pena que sea por ideologías opuestas. Los de una tragan con todas las trolas y los de la otra no admiten ni una.
El perfecto mentiroso ha conseguido imponer la mentira sobre la verdad.
Decir una cosa y hacer todo lo contrario; decir «voy a hacer» y luego no hacer nada; afirmar «no voy a admitir que robe nadie» y luego roban los de su casa. Y esto es lo que consigue con su ideología de izquierdas: que la gente se lo trague.
Los de la otra, ni siquiera con la verdad por delante, le tragan una, ya que puede ser condenado por la opinión pública.
Un presidente de «izquierdas» del Gobierno de España que mienta permanentemente a la ciudadanía es reprobable. Pero que mienta mal un presidente de «derechas» de una autonomía se considera propio de un criminal.
¿Por qué unos troleros consiguen colocar su mercancía y otros no? ¿No será por el engaño a los ignorantes de su ideología? El embustero profesional, como Pedro Sánchez, el «socialista», jamás se desdice, ni si quiera cuando cambia de opinión. Dar versiones distintas por la mañana y por la tarde de un mismo tema es como reconocerse mentiroso. Un presidente socialista no necesita tener convicciones ni principios si es «buen socialista», pero debe saber fingir que los tiene para que le sea más fácil conseguir que los ignorantes se traguen su gran mentira. Este es el que quiere seguir siendo el mayor mentiroso de Europa. Hasta que nos echen del continente…