Fundado en 1910

Cartas al director

Cultura del esfuerzo o de la mamandurria

Estamos asistiendo en los últimos tiempos a un enfrentamiento claro entre la cultura del esfuerzo y la cultura de la mamandurria, de tal manera que ya parecen irreconciliables, es más, según pasan los días parece que se van intensificando, y me temo, que hasta que se celebren las elecciones y se forme el gobierno que salga de las urnas las cosas todavía pueden empeorar más.

Veamos algunas posibles causas de todo esto: 1) en España existen aproximadamente el 50 % de ciudadanos que trabajan para mantenerse y mantener al otro 50 % de ciudadanos que no trabajan; 2) los ciudadanos que no trabajan quieren dirigir la vida de los que trabajan e imponerles deberes; mientras que los que no trabajan no tienen deberes, solo quieren o pretenden tener y ejercer derechos; 3) los que no trabajan criminalizan a los que trabajan porque tienen vivienda o viviendas propias; 4) los que no trabajan pretenden tener vivienda como las tienen los que trabajan; 5) es sabido que la envidia genera odio, que el odio genera violencia y que la violencia no es buena para nadie; 6) que las pagas que se dan a los que no trabajan, no las paga el Gobierno, quienes las pagan son los que cotizan, es decir: los que trabajan; 7) que teóricamente, en una sociedad justa: las únicas pagas que deberían existir son las de las personas que por razón de salud y/o edad estén incapacitadas para trabajar; 8) que toda paga que se da sin merecerla genera vagos, maleantes y gente de mal vivir, que son fácilmente manipulables por quienes les facilitan vivir de la mamandurria y que están siempre prontas para generar conflictos, a sabiendas de lo que dice el dicho popular: «A río revuelto, ganancia de pescadores»; 9) es oportuno recordar lo que decía san Pablo: «Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma» (2 Tesalonicenses 3,10); 10) para que exista paz social, estabilidad, prosperidad y bienestar para todos, se requiere: igualdad en los derechos y deberes; esfuerzo de todos, no solo del 50 %.

Que nadie excepto los realmente necesitados vivan de la paga es responsabilidad de todos. Lo contrario, es decir: el esfuerzo y sacrificio de unos para que otros vivan sin dar palo al agua, jamás puede acabar bien, por muy idílico que nos lo vendan quienes generan todos estos enfrentamientos.

Manuel Escribano Escribano

tracking

Compartir

Herramientas