Fundado en 1910
En primera líneaMiguel Rumayor

Recomendaciones del finde

Es la caída del telón de una superioridad moral que no cuela: debajo de la teatrera prédica feminista y de derechos sociales subyace cada día un lodazal de intereses económicos y de sábanas sucias

Pedro Sánchez ha pedido últimamente a la gente, en uno de sus TikToks, que le hagan recomendaciones para incorporarlas en sus grabaciones y hacernos disfrutar el fin de semana. Aquí van unas cuantas de parte de un humilde diputado de la Asamblea de Madrid.

El Debate (Asistido por IA)

La primera es sobre un vídeo en el que aparece cada vez más delgado, ataviado con tirantes, mientras nos dice con inquietante modestia que no es George Clooney, por si había dudas. Tiene que trabajar más la gestualidad, porque en la grabación parece pensar que se queda corto; se le nota en la cara. Esa actitud quizá le hace resultar ridículo en otro TikTok cuando se pone pedagógico hablando de un libro sobre el bullying titulado Lo invisible, mientras ejerce de acosador enfermizo de todo lo que no le gusta: jueces, medios de comunicación, empresarios, adversarios políticos...

Se intuye en sus grabaciones, señor presidente, que quiere aplicar a todos los españoles la técnica de la concejal socialista del «mataleón cariñoso». Usted ora interpreta el papel de víctima, ora el de hombre enamorado, ora el de eficiente gestor sanitario al abordar el problema del hantavirus. Estamos deseando un vídeo para el finde con crudo realismo –esos también molan–, donde nos explique los datos reales del COVID-19: cuánta gente murió entonces y por qué se autorizó el 8M de ese año una manifestación multitudinaria, con sus ministras en la cabecera llevando guantes, cuando ya se sabía que el virus campaba a sus anchas por España.

Además, le advierto, señor Sánchez, de que aquella estampa de su TikTok, vestido con tirantes, puede ser una metáfora perfecta de un gobierno que apenas sujeta lo escuálido de su proyecto y al que se le desploma la realidad hasta los tobillos. En su imagen no solo se refleja el miedo a que se le bajen las calzas, sino también el pavor ante lo que se avecina. Ese espanto crónico que, como ejemplo, tiene hacia un chaval de veintitantos años, con modos descarados inventados por la prensa de izquierda radical, que hace preguntas incómodas que su gobierno no quiere ni sabe responder. Usted y sus ministros nos cuentan, en distintas puestas en escena, que ese es el gran problema de esta nación: un fallo peligrosísimo e inasumible que pone en jaque toda la democracia. Aunque la realidad parece, fuera del envoltorio fílmico, que les enerva no tanto la impostura de que les planten el móvil en la jeta, sino estar acostumbrados a una prensa zalamera que les ríe las gracias. Reflejan en sus rostros el síntoma inequívoco de que el monopolio del relato se les ha ido al carajo.

Mientras, usted, señor Sánchez, se ciñe el traje para lucir firme frente al foco y la oposición doméstica, exhibe sus vergüenzas sin decoro ante la dictadura de China. Nadie puede llegar a imaginar los males que se cuecen en cada una de sus idas al gigante asiático. Su gobierno, que posturea con el ecologismo y los derechos humanos, se ciega ante un régimen brutal que contamina a destajo y que combina el comunismo más retrógrado con el capitalismo corrompido. Es el cuento que representa el ministro Albares cuando se abaja siempre ante lo peor del planeta.

Y mientras usted hace grotescas sombras frente al espejo, la realidad política se desborda por el sumidero. Ha pasado de la épica del «gobierno del progreso» a la estética del lupanar y las grabaciones cutres. Es la caída del telón de una superioridad moral que no cuela: debajo de la teatrera prédica feminista y de derechos sociales subyace cada día un lodazal de intereses económicos y de sábanas sucias. La España que hoy desea representar parece una película de serie B protagonizada por usted, donde la dignidad de nuestra patria se va desfigurando. Como diría Rafael Núñez Huesca, una nación a la que se quiere despojar de toda autoestima.

Hasta aquí mis recomendaciones para el finde, señor presidente: esperamos su siguiente TikTok.

  • Miguel Rumayor es diputado de la Asamblea de Madrid