¿Qué busca Sánchez manipulando la memoria?
Atacan a la jueza María Tardón porque pasó por el Ayuntamiento de Madrid, pero olvidan que once jueces activos estuvieron en gobiernos socialistas en altas responsabilidades, incluso rigiendo ministerios y vicepresidencias del Gobierno
El primer paso lo dio Zapatero, el de las joyas, con su Ley de Memoria Histórica; luego Sánchez avanzó sus deseos con la Ley de Memoria Democrática. La intención era clara, y no para reconocer derechos de quienes habían perdido la Guerra Civil, que ya estaban reconocidos, sino para lo que realmente buscaba: manipulación, desinformación, engaño. Recordemos reconocimientos de derechos por la concordia entre españoles, todos antes de Zapatero y Sánchez.
Gobiernos de Adolfo Suárez (1976-1981): Reconocimiento inicial y pacificación.
–Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía: Amnistió los delitos políticos y restituyó a los funcionarios públicos depurados sus derechos laborales.
–Real Decreto-Ley 6/1978, de 6 de marzo: Reconoció los derechos de pensión a los militares profesionales de las Fuerzas Armadas, Carabineros y Fuerzas de Orden Público de la Segunda República.
–Ley 5/1979, de 18 de septiembre: Concedió pensiones a las viudas, huérfanos y familiares de los fallecidos en la Guerra Civil y a consecuencia de la contienda, aplicable al bando republicano.
-Ley 35/1980, de 26 de junio: Reguló las pensiones e indemnizaciones para los mutilados excombatientes de la zona republicana, equiparándolos a los del bando nacional.
Gobiernos de Felipe González (1982-1996): Ampliación de derechos y restitución patrimonial.
–Ley 37/1984, de 22 de octubre, de reconocimiento de derechos al personal militar de las Fuerzas Armadas de la República: Consolidó y amplió los decretos de Suárez. Permitió el reconocimiento de derechos pasivos y de grados militares de las Fuerzas Armadas, fuerzas de orden público y del Cuerpo de Carabineros de la República, incluyendo a aquellos civiles que se incorporaron al Ejército Republicano y que alcanzaron la condición de oficiales o suboficiales en campaña. (Un tío mío, militar ascendido en la guerra, fue uno de sus beneficiarios).
–Ley 4/1986, de 8 de enero, de cesión de bienes del Patrimonio Sindical Acumulado: Reguló la devolución de los bienes incautados por el régimen franquista. Restituyó el patrimonio histórico a las organizaciones sindicales históricas, como la UGT y la CNT.
–Ley 18/1984, de 8 de junio, de modificación del Código Civil en materia de nacionalidad: recuperación de la nacionalidad española a los hijos de emigrantes y exiliados que la hubieran perdido como consecuencia del exilio político tras la guerra civil.
–Ley 31/1991, de 30 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1992 (Disposición Adicional 18ª): Indemnizaciones económicas directas a favor de quienes hubieran sufrido prisión por motivos políticos durante el franquismo.
–Ley 50/1998, de 30 de diciembre. Planteada en el mandato de González, aprobada en fecha posterior. Reconoció pensiones para los llamados «niños de la guerra» (menores evacuados al extranjero durante la contienda) y prestaciones asistenciales sanitarias y económicas.
Sánchez trata de engañar a quienes no conocieron, ni en sus planes de enseñanza, objetivamente, el periodo de la Segunda República. Se manipula una parte de la Historia. Se parcela, de modo que no importa que el nivel de conocimiento de los estudiantes sea ínfimo. No debe extrañarnos el último informe PISA. En varios sondeos callejeros, comprobados y grabados, se confirma que estudiantes adolescentes, ante preguntas elementales, no tienen ni idea. Ante la pregunta: «¿Cuándo vemos la Luna redonda en qué fase se encuentra?» La respuesta fue «luna de miel». Ante la pregunta: «¿Quién escribió el Quijote de Cervantes?» Respondieron «Shakespeare». Para otros, cuando les preguntan: «¿En dónde está el acueducto de Segovia?», contestan: «En Asturias», y a «¿Cuál es la capital de Grecia?» No dudan: «Es Roma». Y las provincias de Extremadura son «Badajoz y Segovia», mientras que un país cuya letra inicial es la «S», no titubean: «Soria». Preguntados por los puntos cardinales, se sinceran: «¿Qué es eso?». A Sánchez le viene bien la desinformación global. Prefiere un país alegre y confiado, pero inculto y desinformado. Me recuerda la obra de Benavente.
Sánchez con su Memoria Democrática buscaba llegar al cambio del censo, repartiendo la nacionalidad española como si fuesen cromos. Personas que no han pagado impuestos ni han vivido en España, ni son nietos de españoles, asunto ya resuelto por Ley en 1984, tendrían derecho a voto, como hemos visto, gracias a los designios de Sofía Puente, que excedió a sabiendas los requerimientos de la Ley aprobada por el Parlamento. El escándalo saltó en municipios pequeños que vieron ampliado enormemente su censo por supuestos descendientes de familias de las que los más viejos del lugar no tenían noticia. Iustitia Europa y Vox salieron al paso. Aunque Conde-Pumpido, apurando su desprestigio, siempre estará ahí, a las órdenes del mando.
La desinformación en la Educación es otra vía de manipulación. Desconocer es desarmarse ante el engaño. Desde la desmemoria Sánchez intentará resucitar aquella República. En el camino, se manipula el censo tratando de sumar casi dos millones de nuevos votantes. Un atentado a las reglas democráticas que ya intentó en su día Sánchez, a nivel casero, en su partido. El pucherazo como fórmula. Su espejo es Venezuela. Detrás el CIS, RTVE y sus otras televisiones, sin olvidar Indra y Correos si llegase el caso.
Y siguen los ataques a la Judicatura, no ya del verborreico bufón Puente; también del propio titular de Justicia. No ocurre en ningún país democrático. Atacan a la jueza María Tardón porque pasó por el Ayuntamiento de Madrid, pero olvidan que once jueces activos estuvieron en gobiernos socialistas en altas responsabilidades, incluso rigiendo ministerios y vicepresidencias del Gobierno. Sánchez, encantado de haberse conocido, ha pasado de «Si quieren algo que lo pidan» a «Pregunte a Vivas». Tal cual.
- Juan Van-Halen es escritor y académico correspondiente de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando