NEOS en Vitoria
Todos los brazos son necesarios para hacerlo y especialmente en esta secularizada tierra vasca que decidió, hace poco más de medio siglo, sustituir la fe en Dios por la idolatría del separatismo y la práctica del terrorismo
El pasado 23 de septiembre tuvo lugar la presentación en Vitoria de NEOS, fundación presidida por Jaime Mayor, en la que María San Gil ejerce como segunda de a bordo. La Fundación nació hace cinco años para convertirse en una alternativa cultural, inspirada en los fundamentos del humanismo cristiano. El acto de Vitoria se dividió en tres partes coincidentes con los pilares de NEOS: La defensa de la Vida, a cargo del doctor Jacinto Batiz, la Libertad –coloquio en el que participé como ponente junto a Gorka Maneiro– y la Historia de España, por cuenta del profesor Pedro Chacón.
El discurso importante fue el de Jaime Mayor en el cierre del acto. Resumo a continuación lo esencial de sus palabras que pueden y deben ser un aldabonazo para trabajar en la tan necesaria como urgente batalla cultural, frente al sectarismo de la izquierda. En primer lugar, nos recordó que Europa, y por tanto España, atraviesan una crisis de la Verdad, sustituida por el bienestar material y la comodidad. España es un bien moral que necesita actualizar sus fundamentos cristianos para no sucumbir ante la cultura woke que nos invade. Una cultura que ha convertido el relativismo en su razón de ser, aceptando cualquier tipo de comportamiento sin sentido crítico alguno. Todo está bien si no es forzado.
Apuntó en su intervención la triple crisis que afrontamos los españoles, las tres relacionadas con nuestra integridad nacional. Las crisis independentistas de Cataluña y País Vasco y ahora la de Ceuta, atacada por nuestro vecino del sur. El problema de esta triple crisis es que el gobierno responde desde la debilidad, optando por la comodidad de dar la razón a los adversarios de España si con ello gana algo más de tiempo en el poder. En este apartado quiero hacer una aportación personal sobre la gravedad de la situación vasca. El País Vasco afronta un serio problema consecuencia de 45 años de terrorismo nacionalista, otros 45 de gobiernos separatistas que han hecho del adoctrinamiento su razón de ser, y, por último, 20 de blanqueamiento de ETA por parte del PSOE, con Zapatero y Sánchez como artífices de la traición. Esta combinación añadida a la depuración del censo electoral, con cerca de 200.000 vascos expulsados de su tierra, traerá en 2028 un gobierno vasco presidido por ETA, o por Bildu, tanto da, pues es una coalición en la que 17 de los 33 miembros de su comité ejecutivo, fueron condenados por pertenencia o colaboración con banda armada.
Por último, Jaime Mayor nos recordó la necesidad de un rearme moral personal y social, haciendo un llamamiento a recuperar la percepción del sentimiento trascendente de la vida, «Vivir como si Dios existiera, seamos o no creyentes». Me pareció un buen colofón al recordarlo precisamente en una ciudad de la que hace no tantos años se decía que lo era de curas y militares.
En todo caso, sea muy bienvenida la presencia de NEOS en el País Vasco que, junto al grupo de Bilbao, ha conseguido que sean ya 16 las ciudades españolas que cuentan con grupos de trabajo dispuestos a remangarse para sacar a España de la crisis de valores en la que actualmente se encuentra. Todos los brazos son necesarios para hacerlo y especialmente en esta secularizada tierra vasca que decidió, hace poco más de medio siglo, sustituir la fe en Dios por la idolatría del separatismo y la práctica del terrorismo.