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El Palacio Apostólico es la residencia oficial del papa en la Ciudad del Vaticano

León XIV se instala en el Palacio Apostólico del Vaticano nueve meses después de su elección

El Pontífice ocupará la residencia tradicional del Palacio Apostólico del Vaticano tras varios meses de obras, después de que Francisco decidiera vivir en Casa Santa Marta durante su pontificado

El papa León XIV se trasladará este sábado a los apartamentos del Palacio Apostólico del Vaticano, la residencia tradicional de los pontífices dentro de la Ciudad del Vaticano. El cambio de domicilio llega nueve meses después de su elección y supone el regreso de un Papa a esas estancias tras más de una década sin uso.

Según informó la Santa Sede, el pontífice ocupará el complejo junto a su equipo más cercano una vez finalizadas las obras de rehabilitación realizadas en los últimos meses.

Fin de doce años sin uso

El traslado marca también el regreso a la residencia histórica que había quedado vacía desde la decisión adoptada en 2013 por Francisco. El anterior Papa prefirió instalarse en la Casa Santa Marta para evitar el aislamiento que, a su juicio, suponía vivir en el palacio.

Antes de convertirse en Papa, León XIV —el cardenal estadounidense Robert Francis Prevost— residía en un edificio cercano al Vaticano. Allí se alojaba mientras ejercía como prefecto del Dicasterio para los Obispos, cargo que ocupaba cuando fue elegido en el cónclave celebrado el pasado mes de mayo.

La mudanza se producirá tras varios meses de trabajos en el Palacio Apostólico. Las estancias necesitaban una intervención profunda después de doce años sin habitantes. Durante las revisiones se detectaron filtraciones de agua y problemas de humedad.

León XIV saluda a los fieles presentes en la Plaza de San PedroAFP

Las obras incluyeron también la renovación completa de las instalaciones eléctricas y de fontanería.

El Vaticano no ha precisado en qué zona del palacio se situará el dormitorio privado del Papa. Sin embargo, varios medios italianos apuntan a que podría instalarse en la parte superior del edificio, en una zona abuhardillada apenas visible desde el exterior.

Según esas informaciones, en ese mismo sector se habría habilitado un pequeño gimnasio para que el pontífice mantenga su actividad física habitual, mientras que el dormitorio se encontraría en el ala opuesta del complejo, sin vistas directas a la plaza de Plaza de San Pedro.