Fundado en 1910

El Papa León XIV, junto al Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, Patrick E. KellyVatican Media

Nuevo espaldarazo del Papa a los Caballeros de Colón, la entidad de laicos que planea asentarse en España

La Santa Sede acaba de nombrar a su líder, Patrick E. Kelly, nuevo miembro del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, en una relación histórica que León XIV sigue estrechado durante su pontificado.

León XIV ha dado un nuevo espaldarazo a los Caballeros de Colón, una de las realidades eclesiales de mayor pujanza en los últimos años.

Tal y como ha confirmado la Santa Sede, el Papa acaba de nombrar a su líder actual, el seglar Patrick E. Kelly, miembro del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, el organismo vaticano heredero, entre otros, del antiguo Pontificio Consejo para los Laicos y encargado de cuestiones relacionadas con el apostolado seglar en la vida pública, la familia y la defensa de la vida.

Kelly es, desde 2021, el decimocuarto Caballero Supremo de esta entidad, fundada en 1882 por el sacerdote estadounidense Michael McGivney, que fue beatificado por Francisco en 2020.

Actualmente, esta organización volcada en el apostolado de los varones reúne a 2,2 millones de hombres repartidos en más de 17.000 consejos.

De hecho, tras darse a conocer su nombramiento pontificio, el propio Kelly recordó que desde su origen los Caballeros buscan «fortalecer a los laicos católicos en la fe», apoyar la vida familiar y construir «una cultura de la vida».

Una relación cada vez más estrecha

El nombramiento llega apenas tres semanas después de que León XIV dirigiera un videomensaje a su 144ª Convención Suprema, celebrada en Denver.

El primer Pontífice norteamericano de la Historia agradeció su trabajo por los niños no nacidos, las embarazadas, los cristianos perseguidos, las víctimas de la guerra y la trata, y los más vulnerables, y los animó a convertirse en «profetas de la armonía» en una sociedad marcada por la división.

Y no era el primer gesto de León XIV. El 6 de octubre de 2025, el Pontífice recibió en audiencia al Consejo Directivo de los Caballeros junto a sus familias, en un encuentro en el que el Papa agradeció su ayuda para restaurar el baldaquino de Bernini y la Cátedra de San Pedro. Además, definió sus iniciativas como «un signo visible de su constante devoción al Vicario de Cristo». Kelly, también natural de Estados Unidos, explicó después que era ya su segundo encuentro personal con el Pontífice.

La organización cuenta, además, con otro miembro en una posición singularmente relevante dentro de las estructuras vaticanas: Brian Francis Burch, el nuevo embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede desde septiembre de 2025. Nacido en Phoenix en 1975, casado y padre de nueve hijos, Burch pertenece a los Caballeros de Colón desde 2003.

El cambio que propició Benedicto XVI

Esta cercanía de la entidad con Roma no es flor de un día. Así, en plena pandemia, los Caballeros entregaron 100.000 dólares al hospital pediátrico Bambino Gesù y financiaron las retransmisiones mundiales de las celebraciones de Francisco durante la Semana Santa de 2020.

El Pontífice argentino elogió entonces su «inquebrantable devoción al sucesor de Pedro», y recordó que la institución mantiene presencia permanente en Roma desde 1920, cuando llegó invitada por Benedicto XV.

Lo cierto es que durante el pontificado de Juan Pablo II la entidad ya trabajaba estrechamente con Roma, aunque en ese momento las instituciones que gozaban de mayor peso en la actividad vaticana eran otras, más relacionadas con los llamados «nuevos movimientos eclesiales»: Focolares, Comunión y Liberación, Opus Dei, Regnum Christi, Camino Neocatecumental...

El hecho de que los Caballeros fuesen una entidad laical promovida por varones (aunque los destinatarios de sus acciones son indistintamente hombres y mujeres) tampoco les habría puertas en una época en que la Iglesia postconciliar mutaba muchas de sus entidades femeninas y masculinas por otras mixtas, más acordes a la mentalidad del momento.

Sin embargo, en 2009, hubo un hecho que sirvió de catalizador para mostrar la creciente consideración que la Iglesia ya tenía por esta entidad volcada en la labor social, la evangelización del espacio público y la formación doctrinal.

En un gesto altamente infrecuente, Benedicto XVI recomendó de forma expresa el libro Una civilización del amor, del entonces Caballero Supremo Carl Anderson. De hecho, llegó a publicar un mensaje deseando que el libro provocase una «renovada fidelidad a Cristo y un generoso testimonio evangélico». Una de las pocas veces (si no la única) en que un Pontífice recomendaba el libro de un seglar aún vivo, responsable de un movimiento eclesial.

Aterrizaje inminente en España

Ahora, los Caballeros de Colón miran hacia España para llevar a cabo su particular apostolado, y la diócesis de Getafe ha servido de puerta de entrada para su aterrizaje.

Y no lo ha hecho a ciegas: el obispo getafense, monseñor Ginés García Beltrán, encabezó en 2024 la primera delegación española invitada a su Convención Suprema en Estados Unidos.

De ese modo, pudo conocer de primera mano su labor, su dinamismo evangelizador y su «novedosa» forma de entender la gestión de los recursos, con una mezcla de confianza en la Providencia y una gestión altamente profesional, éticamente escrupulosa, fiel a a Doctrina Social de la Iglesia y sin complejos ni desvaríos doctrinales.

Después de aquel viaje, la propia diócesis madrileña confirmó los contactos para su implantación en nuestro país, y, como ha podido saber El Debate, el pasado 5 de julio los Caballeros ya celebraron en Boadilla del Monte una primera jornada de puertas abiertas (con una conferencia sobre la crisis de la masculinidad, junto a una comida de familias), a modo de presentación oficial de la entidad.