La cruz del monte Isuskitza, vandalizada, poco antes de su destrucción
Denuncian el derribo de dos cruces más en Cataluña y País Vasco en septiembre
El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia alerta de los ataques contra ambos símbolos religiosos
La «excusa» ha sido la habitual: las cruces eran «franquistas». Septiembre se ha saldado con la demolición de dos símbolos religiosos, esta vez en Cataluña y País Vasco.
La organización juvenil de extrema izquierda Ernai, vinculada a Sortu, no ha tenido reparo en reconocer que es la responsable de la destrucción de la cruz situada en el monte Isuskitza, en Álava. El monumento, que ya había sido vandalizado y mostraba pintadas a favor de la banda terrorista ETA, fue arrancado el pasado 4 de septiembre para combatir el «auge del fascismo» y reivindicar que éste «no tiene cabida en Euskal Herria ni en ningún lado», según comunicó Ernai en una nota hecha publica. «Seguiremos luchando contra los símbolos fascistas y a favor de una Euskal Herria sin opresión», retaron sus dirigentes políticos en el comunicado. La cruz databa de 1940, y fue erigida para homenajear a los caídos en las batallas que hubo en esa zona durante la Guerra Civil. Para el Observatorio, sin embargo, se trata de «un ataque a lugares de culto y símbolos religiosos».
Los restos destrozados de la cruz del monte Iuskitza
En el Pont Vell de Gironella (Barcelona), el equipo de gobierno del alcalde separatista David Font –del partido Més per Gironella, un derivado de Junts– decidió unilateralmente y sin previo aviso retirar la cruz de piedra que estaba allí ubicada, lo que «ha causado un gran revuelo en las comarcas del Berguedá, Solsonés y el Bages».
La cruz del Pont Vell de Gironella, antes de su demolición
Como ya informó 'El Debate' el pasado 5 de septiembre, la Fundación Española de Abogados Cristianos (AC) ha sido la primera en reaccionar y ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo contra el ayuntamiento de Gironella.
La organización jurídica acusa al alcalde independentista de retirar la cruz ilegalmente, saltándose el procedimiento de protección de bienes históricos. «Ha sido una retirada ilegal por la vía de hecho», asegura a 'El Debate' el abogado Sergio Alonso, autor del recurso. «La retirada de la cruz es ilegítima», agrega
Cogió por sorpresa a todos
La decisión ha cogido por sorpresa a todos. «La gente del pueblo se lo ha encontrado como un hecho consumado. Nadie les ha consultado y, desde luego, no es la mejor manera de proceder», opina Josep Casals, un ciudadano del Berguedá que frecuenta la iglesia de Santa Eulalia.
La Cruz del Pont Vell fue levantada en 1942 y conmemora el conjunto de actos de la Santa Misión, según rezaba la inscripción en la base del monumento, celebrados entre el 11 y el 22 de marzo de 1942. Estas misiones populares comenzaron a celebrarse en España a comienzos del siglo XX, fueron habituales durante el franquismo y tenían un propósito estrictamente evangelizador.