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La charla que se celebró ayer por la tarde en el Centro Pastoral San Carlos BorromeoSamidoun Madrid

Una iglesia de Madrid acoge una charla de miembros de Hamás en el aniversario de la masacre del 7 de octubre

El polémico Centro Pastoral San Carlos Borromeo de Entrevías organizó el encuentro con «los prisioneros palestinos liberados Nader Sadaqa y Jaser al‑Barghuthi»

Unas instalaciones del arzobispado de Madrid sirvieron en la tarde de este 7 de octubre para dar voz a dos «prisioneros político palestinos liberados Nader Sadaqa y Jaser al‑Barghuthi». En el tercer aniversario de la masacre perpetrada por el grupo terrorista Hamás y apoyado por la yihad islámica, que terminó con el asesinato de 1.200 personas, un grupo denominado Samidoun, con la colaboración de Madrid con Palestina, organizó una charla con el título Diluvio Al-Aqsa. Tres años de resistencia heroica.

En los carteles promocionales se anunciaba que se iba a celebrar en la «Parroquia San Carlos Borromeo, en Entrevías (Puente de Vallecas)». Realmente no es una parroquia desde 2007, cuando el cardenal Rouco Varela decidió reducirla a un «centro pastoral». Fueron los años en los que los políticos socialistas José Bono y Pedro Zerolo se dejaron ver por la entonces parroquia, conocida comúnmente como «la iglesia roja», donde trabajaban los curas Javier Baeza, Enrique de Castro y Pepe Díaz, que repartían rosquillas en la comunión en lugar de las hostias consagradas.

El cartel promocional de la charla celebrada anoche en San Carlos BorromeoSamidoun Madrid

Pero ayer no fueron Bono y Zerolo los que captaron la atención de los asistentes al recinto diocesano, sino Nader Sadaqa y Jaser al‑Barghuthi, dos «prisioneros políticos palestinos liberados» para Samidoun, y dos terroristas para el Estado de Israel, que los condenó a seis y nueve cadenas perpetuas respectivamente.

«Redoblar los esfuerzos»

«Nuestro papel fuera de Palestina hay que multiplicarlo. Tenemos que redoblar los esfuerzos para apoyar a los prisioneros, no solamente cuando hay aniversarios o fechas destacadas, sino cada día y cada momento. Porque cualquier persona con el mínimo de humanidad no acepta lo que está pasando en Palestina», proclamó Al-Barghuti en los locales de San Carlos Borromeo.

«Hablar de un 'diluvio de la liberación' es abrir ese horizonte y asumir las responsabilidades de la solidaridad internacionalista: denunciar el genocidio, enfrentar la complicidad de los gobiernos que sostienen a Israel con armas, dinero y cobertura política, y fortalecer una organización colectiva capaz de mantener la movilización», sostiene Samidoun.

Los asistentes pudieron escuchar a ambos individuos por videoconferenciaSamidoun Madrid

Los propios organizadores facilitaban las biografías de ambos individuos. Nader Sadaqa, nacido en 1977 en Nablus, al pie del monte Gerizim, «pertenece a la comunidad samaritana palestina». «Estudió Historia y Arqueología en la Universidad Nacional An‑Najah, donde participó activamente en la vida estudiantil. Fue detenido el 17 de agosto de 2004 y condenado a seis cadenas perpetuas y 45 años de prisión. Tras más de 21 años de cautiverio, recuperó su libertad el 13 de octubre de 2025, mediante el intercambio de prisioneros, y fue deportado a Egipto, sin poder regresar a su hogar. Durante su encarcelamiento participó en huelgas de hambre y en las luchas colectivas de los prisioneros. Sus compañeros lo apodaban el pensador por su formación, sus conocimientos históricos y las charlas que impartía dentro de la cárcel. También fue uno de los representantes de los prisioneros en las negociaciones con la administración penitenciaria», explican.

Nader Sadaqa, 'el pensador', con su rifle

Por su lado, Jaser al‑Barghuthi, originario de Kobar, cerca de Ramala, fue detenido en 2003 y condenado a nueve cadenas perpetuas. «Durante su cautiverio desempeñó responsabilidades organizativas dentro de la prisión. Fue liberado el 18 de octubre de 2011, en el intercambio Wafaa al‑Ahrar y deportado a Gaza, donde comenzó una nueva etapa lejos de su hogar en Cisjordania. Su familia relató entonces la mezcla de alegría por su liberación y dolor por no poder recibirlo en casa. Su experiencia permite abordar tanto la vida dentro de las cárceles como las consecuencias de una deportación que prolonga la separación familiar después del cautiverio», detallaban los organizadores.

La charla fue promovida en redes por grupos de extrema izquierda como Kaos en la red o Lo que somos, además de grupos pro Palestina. El centro pastoral San Carlos Borromeo ha organizado también para este sábado una actividad llamada Volamos cometas por Palestina, donde «habrá talleres donde elaboraremos cometas y disfrutaremos viéndolas volar, surcar los cielos y pensar en esos niños a los que, no solo se les está arrebatando el futuro –y en más de 30.000 casos la vida– sino que además ni siquiera se las deja disfrutar...». Al día siguiente, domingo, «nos encontramos en torno a la mesa de Jesús y proclamaremos la Palabra según Mateo», concluyen.