Fundado en 1910

El Papa Francisco ha tenido un problema con sus gafas y no ha podido leer su discurso)AFP

El Papa improvisa su discurso por un problema con las gafas: «¿Le tengo asco a la pobreza de los demás?»

«No puedo leer bien, así que se lo voy a dar, no voy a forzar la vista y leer mal, eso no se puede hacer», ha señalado Francisco, entre los aplausos de los presentes
​

El Papa Francisco se encontraba leyendo el discurso que había preparado para su encuentro con asociaciones de caridad en la JMJ pero, en un momento dado, se ha detenido y ha confesado a los presentes que no veía bien con las gafas. «No me están funcionando los reflectores, no puedo leer bien, así que se lo voy a dar, no voy a forzar la vista y leer mal, eso no se puede hacer», ha señalado, entre los aplausos de los asistentes.

De este modo, Francisco ha improvisado sus palabras y ha animado a todos para «ensuciarse las manos», demostrando el «amor concreto» hacia las personas más necesitadas.

No hay amor abstracto

Además, y ha lanzado a los presentes su habitual pregunta; esta vez ha sido si sentían «asco» hacia la pobreza, si uno «se limpia las manos cada vez que da la mano a una persona enferma o vulnerable para no contagiarse».

«No hay amor abstracto, no existe, el amor platónico está en órbita, no en la realidad, el amor concreto es ese que se ensucia las manos; y cada uno puede preguntar: '¿El amor que siento a los de aquí es concreto o abstracto? ¿Yo cuando doy la mano a un necesitado, a un enfermo, a un anciano, hago así –hace el gesto de limpiarse– enseguida para que no se me contagie? ¿Le tengo asco a la pobreza de los demás?», ha señalado.