Una mujer lee L'Osservatore Romano con la noticia de cuando fue escogido el Papa León XIV
‘Magnifica Humanitas’: sale hoy a la luz la hoja de ruta de León XIV ante la revolución de la inteligencia artificial
El Santo Padre presenta hoy en el Vaticano su primera encíclica, un documento que busca proteger la «verdad del hombre» frente al algoritmo y que sitúa el desafío tecnológico como la nueva cuestión social del siglo XXI
este lunes, el Vaticano se 'viste de largo' para la publicación de Magnifica Humanitas, la primera encíclica del León XIV. No es casualidad que el Pontífice eligiera el pasado 15 de mayo para rubricar el texto, coincidiendo con el 135.º aniversario de la Rerum Novarum. Si León XIII dio respuesta a los estragos de la Revolución Industrial, el actual Pontífice se dispone ahora a iluminar lo que ya se conoce como la nueva cuestión social: la irrupción de la inteligencia artificial (IA).
Es así como nos encontramos ante un cambio de escala comparable a la invención de la máquina de vapor. Como bien señaló el sacerdote Ignacio Amorós en las páginas de El Debate, si un 85 % de los adolescentes utiliza la IA semanalmente, la Iglesia no puede permanecer de perfil ante una tecnología que, si bien es un don, plantea el riesgo de que la dignidad humana sea violada «en nombre de la eficiencia», como bien señaló León XIV.
Las claves de un desafío antropológico
La encíclica que hoy ve la luz abordará uno de los retos más urgentes de nuestro tiempo: la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial, un desafío que es, ante todo, ético y no meramente técnico. A juzgar por las palabras del Pontífice tras el Ángelus de hace un par de semanas, la encíclica se orientaría a proteger «la verdad del hombre» frente a la deshumanización tecnológica. Estas podrían ser las claves que articularían el documento:
La primacía de lo humano sobre el código: Se espera que León XIV profundice en su lema para la Jornada de las Comunicaciones: «Custodiar voces y rostros humanos». Frente a una IA que imita funciones cognitivas, el Papa podría insistir en que esta tecnología carece de la conciencia y el alma que define a la persona.
Una respuesta al 'terremoto' laboral: Si la IA automatizara el 25 % de los empleos, como sugieren algunos informes, cabría esperar que la encíclica reclamase un nuevo contrato social donde la tecnología complemente al trabajador sin llegar a sustituirlo.
La propuesta de una ‘algor-ética’: el Pontífice afirmó una vez que la verdadera «sabiduría» consiste en reconocer el «verdadero sentido de la vida», más que la simple «disponibilidad de datos». Para evitar que el algoritmo ignore la dignidad personal, el Papa ha pedido repetidamente que exista una «supervisión humana siempre presente» en los procesos tecnológicos. La tecnología, recuerda León XIV en sintonía con su predecesor, es ante todo un «instrumento» que remite a la «inteligencia humana» de la que procede y de cuya orientación ética depende su impacto en el mundo.
Un llamamiento a la gobernanza global: León XIV ha subrayado que resulta «urgente» iniciar «reflexiones serias» y mantener «discusiones continuas» sobre la dimensión ética del desarrollo tecnológico. Para el Pontífice, no se puede descuidar la necesidad de una gobernanza «responsable» que, como ha sugerido en intervenciones previas, debería cristalizar en un tratado internacional que asegure que estos avances se orienten realmente al bien común, la justicia y la paz.
En un mundo tentado por «idolatrar la tecnología», Magnifica Humanitas llega para recordarnos que ninguna máquina puede saciar la sed de amor y trascendencia del corazón humano. La Iglesia no teme a las rerum novarum de hoy, las «cosas nuevas» de lo digital, sino que las abraza para recordar que, como bien dijo Benedicto XVI, el avance tecnológico en ausencia de Dios y de valores morales «es una amenaza para el mundo».