León XIV saluda a los obispos presentes durante la audiencia general de este miércoles
El Papa analiza las dificultades de los jóvenes: la brecha entre la intimidad actual y la vocación al matrimonio
El Pontífice pide «dar todo su peso» a las fragilidades de la familia y llama a la escucha en una cumbre internacional donde el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, protagonizará una de las ponencias
El Aula Pablo VI del Vaticano acoge de este miércoles, 7 de octubre, hasta el día 14 una reunión internacional bajo el lema «A diez años de Amoris laetitia: anunciar el Vangelo con las familias hoy». El encuentro, convocado por el Papa León XIV, congrega a los Jefes de las Iglesias Orientales Católicas y a los Presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, sumando un total de 187 participantes principales (229 contando delegados, expertos y matrimonios invitados).
El objetivo central de esta cumbre es reflexionar sobre el camino recorrido en el último decenio tras la publicación de la exhortación apostólica Amoris Laetitia por el Papa Francisco en 2016, evaluar su recepción en los diversos contextos culturales y renovar el acompañamiento pastoral frente a las transformaciones sociales contemporáneas.
El mensaje del Papa: ser «escuela de escucha» y atención a la fragilidad
En su discurso inaugural ante la asamblea, León XIV enfatizó la continuidad del camino sinodal sobre el matrimonio iniciado por San Juan Pablo II con Familiaris Consortio y continuado en el Concilio Vaticano II (Gaudium et Spes). El Santo Padre remarcó el papel protagonista de los laicos y las familias en la evangelización del mundo actual: «Existen lugares y circunstancias en los que la Iglesia 'solo puede ser sal de la tierra' a través de los fieles laicos y, en particular, de las familias». El Pontífice insistió en que el ministerio episcopal debe situarse en una actitud de permanente aprendizaje: «Este ministerio nos sitúa también en una escuela de escucha», asegurando que los pastores tienen «ciertamente mucho que aprender de las familias».
León XIV advirtió que «en muchos contextos ha surgido una creciente distancia entre el modo en que se viven el sexo y la intimidad y la visión cristiana del matrimonio». Según explicó, aunque los jóvenes siguen anhelando «amor, fidelidad y pertenencia», a muchos les cuesta comprender cómo esa visión puede materializarse en sus vidas o creer que un compromiso de por vida sea la condición para alcanzarlo. A todo ello se suman la inseguridad económica, las migraciones, la violencia y la soledad, «formas de fragilidad emocional» que marcan decisivamente el futuro de las familias.
Por ello, ha hecho un llamamiento a abordar estas dificultades sin miedo: «La fragilidad merece una atención especial, pues puede moldear profundamente la forma en que las personas se ven a sí mismas, su futuro e incluso su relación con Dios y con la Iglesia». Por ello, invitó a los obispos a trabajar con apertura y pidió que «nuestro diálogo mutuo esté marcado por la libertad evangélica», con la esperanza de que «el Evangelio se convierta cada día más plenamente en una buena noticia para las familias de todo el mundo».
Destacada presencia española
La presencia de la Iglesia española en la cumbre tiene un relieve especial. La delegación oficial está encabezada por monseñor Luis Javier Argüello García, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid.
El punto de la participación española tendrá lugar el sábado 10 de octubre, cuando el cardenal José Cobo Cano, arzobispo de Madrid, vicepresidente de la CEE y miembro de los Dicasterios vaticanos para los Obispos y para los Laicos, la Familia y la Vida, pronuncie la ponencia marco de la sesión plenaria. El cardenal Cobo abrirá los trabajos dedicados a los primeros años de la vida matrimonial junto a la teóloga argentina María Marcela Mazzini. Entre los expertos y facilitadores del encuentro figuran también otros nombres de la Iglesia en España, como la religiosa María Luisa Berzosa o el jesuita Mons. Enrique Figaredo.
Un programa de trabajo en grupos
Las jornadas de trabajo en el Aula Pablo VI combinan ponencias teológicas, testimonios de matrimonios y grupos de discusión a puerta cerrada, en un programa que se prolongará durante varios días. Este 7 de octubre tiene lugar la apertura oficial, con un momento de oración, los saludos de los cardenales Kevin Farrell y Mario Grech, el discurso inaugural de León XIV y la meditación de la hermana Helen Alford. La jornada concluirá con un retiro espiritual vespertino.
Mañana jueves, 8 de octubre, los participantes abordarán el tema «Las familias hoy: realidad, belleza y desafíos», con las intervenciones del cardenal indio Filipe Neri Ferrão y del profesor italiano Vincenzo Rosito. El viernes estará dedicado a «Los jóvenes y el descubrimiento de la vocación matrimonial», con las ponencias de monseñor Timothy Costelloe, de Australia, y monseñor Stephen Fernandes, de India.
El sábado, las sesiones se centrarán en «La vida matrimonial. Los primeros años de matrimonio: un tiempo decisivo», con una ponencia central a cargo del cardenal Cobo y la profesora Mazzini. El domingo 11 de octubre será una jornada libre de descanso para los obispos y participantes. Los trabajos se retomarán el lunes 12 de octubre con el tema «En las dificultades de la vida: acompañar y sostener», que abordará cuestiones como la vulnerabilidad social, la pobreza y las crisis familiares. La jornada contará con las intervenciones del cardenal filipino Pablo Virgilio David y la profesora estadounidense Julie Hanlon Rubio.
El martes 13 de octubre, la reflexión se centrará en «Las familias cristianas, sujetos de la misión de la Iglesia», con las intervenciones del cardenal tanzano Protase Rugambwa y la delegada francesa Véronique Martin Lonchamp.
El encuentro concluirá el miércoles 14 de octubre. A las 10:00 horas se celebrará una solemne Misa de clausura en la Plaza de San Pedro, presidida por el Papa León XIV. Por la tarde tendrá lugar la sesión final, durante la que se presentará el documento de síntesis de los trabajos, se escucharán las palabras de cierre del Pontífice y se entonará el Te Deum.