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16 de julio de 2024

Una de las hogueras encendidas en el Barrio de Majada Marcial, Fuerteventura, durante la celebración hoy Domingo de la tradicional Noche de San Juan

Una de las hogueras encendidas en Fuerteventura, durante la celebración hoy Domingo de la tradicional Noche de San JuanEFE / Carlos de Saá

¿Por qué España se vuelca en celebrar a san Juan Bautista?

Es el único canonizado del que la Iglesia celebra su nacimiento

La noche de san Juan no debe su origen a la cultura pagana, sino al cristianismo. Antes de celebrarse rituales como saltar hogueras en busca de buena suerte, bañarse a la luz de la luna para limpiar el espíritu o dormir con tres patas en busca de clarividencia, el santoral era quien dio marcaba el comienzo del verano.

El sabio refranero popular da la pista sobre ello: «de san Juan a san Miguel es verano; en este período se recogen la fruta y el grano».

La Iglesia celebra el 24 de diciembre, de forma singular, el nacimiento de un santo canonizado. San Juan Bautista, el primo de Jesús, es quien cuenta con este reconocimiento, situándose la fecha seis meses antes de Nochebuena. «También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible» (Lc 1, 36-37), le dijo el Arcángel san Gabriel a la Virgen María en el momento de la Anunciación.

Varios investigadores a lo largo de los años han comentado que esta explicación fue la adaptación al catolicismo de una tradición anterior. El profesor de Historia de la Universidad CEU Abat Oliva, Emili Boronat, apunta que el origen pagano estaba relacionado «con la tierra, los ciclos de las estaciones y las cosechas».

Después de la noche del nacimiento de san Juan Bautista, se repartieron por el territorio español numerosas tradiciones y ritos, como las hogueras de Alicante o la luna de fuego de Extremadura, donde el santo es patrón de la archidiócesis de Mérida-Badajoz

Las hogueras no aparecen en el relato del alumbramiento del Precursor de Cristo (Lc 1, 57-58). Sin embargo, la tradición ha transmitido que su padre, Zacarías, mandó hacer un fuego para anunciar el nacimiento de su hijo.

Llegado el día octavo para la circuncisión y se le debe poner el nombre por el que se le nombrará para toda la vida. Un imparcial observador descubre desde fuera que ha habido discusiones entre los parientes que han llegado desde otros pueblos para la ceremonia; tuvieron un forcejeo por la cuestión del nombre –el clan manda mucho– y parece que prevalece la elección del nombre de Zacarías que es el que lleva el padre. Pero el anciano Zacarías está inquieto y se diría que parece protestar. Cuando llega el momento decisivo, lo escribe con el punzón en una tablilla y decide que se llame Juan. No se sabe muy bien lo que ha pasado, pero lo cierto es que todo cambió. Ahora Zacarías, habla, ha recuperado la facultad de expresarse del modo más natural y anda por ahí bendiciendo al Dios de Israel, a boca llena, porque se ha dignado visitar y redimir a su pueblo.

Ya no se habla más del niño hasta que llega la próxima manifestación del Reino en la que interviene. Unos dicen que tuvo que ser escondido en el desierto para librarlo de una matanza que Herodes provocó entre los bebés para salvar su reino; otros dijeron que en Qunram se hizo asceta con los esenios. El oscuro espacio intermedio no dice nada seguro hasta que «en el desierto vino la palabra de Dios sobre Juan». Se sabe que, a partir de ahora, comienza a predicar en el Jordán, ejemplarizando y gritando: ¡conversión!

Otros santos del día

Teodgaro, Bartolomé, confesores; Orencio, Farnacio, Eros, Fermín, Ciriaco, Firmo, Longinos, hermanos; Fausto, Agilberto, Agoardo, mártires; Teodulfo, Simplicio, Gunardo, obispos; Iván, eremita; Juan Terestes, monje; Juan Portuense, anacoreta; José Yuan, sacerdote diocesano mártir de China.

Pasos para la canonización

El acto de canonización suele ser por lo general presidido por el Papa, y es una de las ceremonias más importantes de la Iglesia católica. El proceso de canonización se produce tras la muerte del santo y normalmente la petición viene precedida por las siguientes etapas:

  • Postulación: es el proceso por el cual se presenta y se da a conocer la intención de proponer a una persona como santo. Este proceso requiere de datos biográficos y testimonios.
  • Siervo de Dios: iniciación del postulado dentro de proceso de beatificación y declaración como persona vinculada a la Iglesia católica.
  • Venerable: equivale a persona digna de estima y de honor. Asociado a una vida ejemplar y previo a la beatificación.
  • Beatificación: si se prueba la existencia de un milagro relacionado con el venerable se procede a la beatificación.
  • Canonización: si al beato puede atribuirse un segundo (o más) milagros se procede a canonizarle.
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